Cuánto me cuesta creer que el acto sorpresivo de la aparición de la señora presidenta en la reunión con la mesa de enlace haya sido con profundo sentido conciliador. Diría que más bien se trata de una estrategia oportunista, con miras al mes de octubre, teniendo en cuenta las deserciones de sus propios legisladores y la opinión negativa de la gente. Se está manoseando el orgullo del productor agropecuario que entrega su esfuerzo y producción para que la intermediación y el Estado se queden con las utilidades. El productor y el consumidor no son tenidos en cuenta, porque el primero trabaja a pérdida y el último paga un altísimo costo por lo que va a consumir; yo me pregunto: ¿y la redistribución de la riqueza dónde está? La mesa de enlace y el gobierno me recuerdan al canal Volver, vemos siempre la misma película. Estamos todavía a tiempo de revertir esta situación.































