Las investigaciones policiales suelen tener ese “no se qué”.
Uniformados de la comisaría 11ª realizaron el jueves por la tarde dos allanamientos en los confines
de los barrios Empalme Graneros y Larrea buscando al menos un arma hurtada en su jurisdicción hace
dos semanas. No hallaron armas pero si un depósito en el que había autopartes de autos robados con
pedido de captura. También diez DNI de diferentes personas con el aspecto de ser originales,
estéreos y un handy con la frecuencia policial de la Agrupación Cuerpos y de Orden Público. Es
decir del Comando Radioeléctrico, Patrulla Urbana. Motorizada y las comisarías. Un hombre quedó
detenido acusado por el momento sólo por encubrimiento.
El jueves a la hora de la siesta la cuadra de Provincias Unidas entre La
República y José Ingenieros se vio sobresaltada por la llegada de efectivos de la comisaría 11ª,
del barrio Saladillo, que llegaban con una orden de allanamiento rubricada por el juez Correccional
Daniel Fernando Acosta. Los efectivos buscaban un arma de fuego hurtada hace dos semanas en zona
sur.
Los vigilantes ingresaron a un predio donde se levanta una vivienda de
dos plantas con un depósito al fondo del terreno y si bien no encontraron arma alguna, se toparon
con una serie de elementos que quedaron plasmados en otra causa, del Juzgado de Instrucción a cargo
de María Laura Sabatier.



































