Silvia era un personaje muy particular a quien denominaban "la Pajarera", por su hábito de ir por la zona centro de Rosario alimentando pájaros con trozos de pan. Evidentemente, inteligente, culta y muy pensante, eran características que a mi juicio la distinguían. Tuvimos muchísimas conversaciones fundamentalmente de tipo sociopolítico que se extendieron a lo largo de algunos años. Silvia tuvo muchos pesares en su vida, hija única, un pasado no lineal, lo cual acentuaban una cierta anormalidad. Silvia sufrió ataques de bombas de estruendo en su departamento de calle Juan Manuel de Rosas y Montevideo, hecho que marcó una creciente desmejora en su mente. Sumado a esto, la enfermedad de su madre que tristemente terminó en muerte, hicieron que a un punto Silvia perdiera su capacidad de relacionarse en tiempo y espacio. Fue cuando ya no la vi más por la calle, que me decidí a ir a su domicilio. Los vecinos la habían internado debido a una violencia insostenible. Concurrí al Agudo Avila donde había sido remitida y la vi: un esqueleto sin conciencia, casi una osamenta sin ropa en medio de un invierno crudo, con los pies ulcerados y descalzos, la piel morada por el frío y las manos también. Inmediatamente, me referí a los enfermeros para pedir que se me explicara por qué estaba Silvia en ese estado de abandono total, pregunta que fue soslayada por la indiferencia institucional que caracteriza a lugares como este. La médica que la atendía no me supo explicar mucho, ni tampoco la asistente social, que no había movido un dedo a favor de la paciente, quien, dicho sea de paso, no tiene a nadie en este mundo. Conmovida e indignada por este hecho me decidí a escribirle al director del nosocomio, el señor Aguirre, eso fue el año pasado en agosto. En dicha carta pedí una entrevista personal. No hice más que pedir explicaciones del porqué del abandono. La respuesta inmediata del director fue prohibirme la posibilidad de ver a Silvia y cambiar el equipo de trabajo. Insistí en escribir varias cartas más, me topé con la misma arrogancia e indiferencia de un director que no entiendo cómo puede estar en ese puesto. Fui a la Defensoría Nº 4, donde se encuentra este caso en trámite, y se hicieron los procedimientos pertinentes. La médica que la atiende, de apellido Torrico, y la asistente social, cuyo nombre no recuerdo, tuvieron conversaciones conmigo. Les dejé mi número telefónico para que me contactaran, pero no lo hicieron. Las veces que fui, y fueron muchísimas, no puede hallarlas, no había forma de conseguir que se contestara una simple llamada telefónica. En resumidas cuentas, debido a la infranqueable tozudez de un director que jamás se dignó a contestar mi pedido de visitar a una paciente que no tiene a nadie en el mundo, aún hoy, ocho meses después no he podido verla. Mi pregunta es, qué criterio aplica este señor para negarle un trato digno a una paciente necesitada de afecto, de atención personalizada y afectada por una irreversible enfermedad. Realmente, este señor Aguirre tiene un autoritarismo inexcusable.
Nada va a cambiar en la Argentina si solamente van a la cárcel cinco o seis peces gordos de la corrupción pasada. Al poco tiempo tendremos otros que van a seguir estafando y robando al ciudadano sin que los cómplices necesarios hagan absolutamente nada. Cómplice 1: el argentino que vota y pone a corruptos en el poder, sabiendo de antemano que lo son. Cómplice 2: la Justicia que mira para otro lado y se hace la que no pasa nada mientras está el poder de turno robando a cuatro manos. Si no comprendemos la importancia de este cambio, se sucederán decenas de gobiernos pero el resultado será el mismo. Porque Argentina no es un país con mala suerte. Sus problemas vienen porque la crisis moral es tan pero tan profunda que nos pasa como al chancho, como vive siempre en el chiquero cree que esa es la única forma de vida que hay.
Jorge Milesi
Estamos en problemas
Cuando leí en este diario que se duplicó el consumo de sustancias adictivas en los adolescentes en estos últimos 16 años, realmente pensé que “estamos en problemas”, como dice la nota, que además aclara que las encuestas sólo contemplan a los que asisten al secundario. Si bien son varias las instituciones privadas que trabajan con este tema en los barrios de nuestra ciudad, no son suficientes. Estoy de acuerdo en que tampoco es suficiente que se les diga a los niños que “las drogas matan o hacen daño”, porque se sigue fumando a pesar de las leyendas en los paquetes de cigarrillos. Me alegré cuando leí que se trabaja con los ministerios de Cultura y Educación. Es una realidad, esta problemática debe tratarse en las escuelas, pero integralmente. Al alumno, además de enseñarle los peligros de las drogas, deben dársele las herramientas para defenderse y saber rechazarlas. En la etapa de la adolescencia, sobre todo, son muy vulnerables. Necesitan sentir que son reconocidos, que son importantes, por eso a veces por no parecer distintos caen en adicciones para ser aceptados en el círculo que parece preponderante. Los niños deben ser protegidos desde pequeños. La escuela debe tener un programa, como es el de “Destrezas para la adolescencia”, promovido por los clubes de Leones en todo el mundo y que se está usando en muchas de nuestras provincias con buenos resultados. No sólo les enseña los perjuicios que traen aparejados el uso de drogas sino que comienza por apuntalar a los educandos aumentando su autoestima y enseñándoles a tomar decisiones correctas. Trabaja también en las relaciones con la familia y la escuela, además de favorecer la amistad y la no discriminación entre sus pares. Estos temas deben trabajarse desde los primeros grados y continuar en la secundaria. Ser programas integrales, tener continuidad, no ser charlas esporádicas. Los clubes de Leones estamos preparados para formar docentes en el tema y apuntalar su trabajo. Queremos ayudar. Nos parece bárbaro que lleguen nuevas tecnologías a las aulas (artículo en el diario del jueves 7 de abril) pero, por favor, enseñen y promuevan valores, que es lo que necesitamos en nuestro país.
Erina Perla Cabales
La orquesta de Tablada
La orquesta del barrio Tablada está enfrentando un futuro oscuro. Si queremos asegurar esta actividad tan importante para nuestros niños debemos enterarnos de su situación y acompañarla para que las autoridades correspondientes sientan que la cultura no es un lujo sino una necesidad primaria. Convocamos a todos los interesados en respaldar esta actividad a participar de una reunión informativa que se realizará próximamente en el Club Atlético y Biblioteca Popular Porvenir, en Virasoro 248 bis.
Claudio E. Gershanik
El lobbysmo bolichero
“A falta de argumentos legales, bienvenidos sean los “chicaneros decretos de excepción” que nuestros concejales dispensan a los empresarios, como si fueran “caramelos”. Hace más de un año, en otra carta expresé: “Proponen la eliminación de la única herramienta que desalienta y pone un poco de freno a los empresarios, el mal llamado veto del residente lindero. Esta es la frutilla del postre tan ansiada por los emprendedores”. http://www.lacapital.com.ar/ed_impresa/2014/11/edicion_2194/contenidos/noticia_5024.html. Desgraciadamente, los hechos me dieron la razón: Por “unanimidad” aprobaron un “mamarracho” para que un empresario se beneficie con la habilitación de un nuevo boliche en calle Tucumán 1016, pisoteando la ordenanza 7.218, se burlaron de los vecinos en general, y en particular de los pobres viejos internados de Pami I, que ya tienen la carga de luchar para tratar de recuperarse de alguna enfermedad o intervención quirúrgica. Como si esto fuera poco, el intento de aclaración de algunos ediles mostró un desconocimiento de la ordenanza y de lo que se aprobó, que produce vergüenza ajena. Concejales que dieron aprobación: https://www.facebook.com/Proyectos-870554816357977/
Jorge R. Alvarez
DNI 6.049.379
La cruda realidad
El fenómeno de la militancia que rinde culto con excesivo fanatismo irracional a la ex presidente Cristina de Kirchner, tiene su explicación. Los motiva, tal vez sin darse cuenta, su “amor propio herido” por la contundente derrota electoral que les propinó la ciudadanía harta de soportar el malevaje patotero donde imperaba la ley del más fuerte. Actitud bastarda que ejercían abiertamente por sentirse protegidos por el poder kirchnerista. La movilización que vimos con la llegada a la Capital Federal de la ex mandataria, citada por la Justicia, nos trajo el desagradable recuerdo de todos los males soportados durante los 12 años de su desgobierno. No les importó dar la cara y movilizarse con total desparpajo ni pizca de vergüenza por haberse llevado hasta el último peso del dinero público. Ante tanto despliegue de gente que llegó desde las provincias del interior del país, donde aún quedan los residuos k cabe preguntarse: ¿con qué dineros pagaron los traslados a la Capital Federal y estadías de dos días a semejante muchedumbre? No es difícil la respuesta. ¡Usaron fondos del erario público! El mismo que desapareció al retirarse, de las instituciones, esta secta kirchnerista para dar lugar al nuevo gobierno. Significa que no les importó lo más mínimo quitarles a los pobres un plato de comida y que duerman debajo de cartones por culpa de estos militantes desquiciados que deberán, tarde o temprano, ser juzgados por tan vil comportamiento.
Mariana Sobral
DNI 18.022.145
Falta de empatía
Participando de la alegría de Betania Gallo y su familia, a quienes el destino nos contactó en alguna ocasión, quise, aunque no suelo dejar comentarios en las notas, dejar mi mensaje de aliento a Betania por haber sido electa presidenta del centro de estudiantes de Derecho. Me encontré con dos comentarios que me dolieron en el alma. Uno puso que ¿por qué le hacían un reportaje a ella, si había otros que habían llegado al mismo cargo en otras universidades? Quizás, es esa falta de empatía la que nos insensibiliza como sociedad, para deslucir logros, acostumbrados a destacar frivolidades, o que hagan mella los corruptos y pasen desapercibidos quienes se esfuerzan y logran metas con méritos propios. Ser discapacitado no abre caminos, muchas veces se hacen tortuosos. Sé que a Betania y su familia les costó mucho esfuerzo, por eso hay que destacar sus logros. Ella dice: “Siempre tuve una personalidad de ir para adelante y no parar”. Sé que muchos cotidianamente luchan con ahínco para ascender, y para lograr cumplir sus anhelos. Quizás, llame la atención a algunos este tipo de notas y las encasillen como una “demagoga página”. Es hora de que seamos partícipes de estos esfuerzos y sean ejemplos para una sociedad que ha dejado de tener empatía por el resto de sus conciudadanos. Esta nota nos invita a reflexionar: no importa que estemos limitados por las circunstancias, somos los arquitectos que construiremos las bases y estructuras de la felicidad de nuestra vida y de lo que aspiramos a ser. Felicitaciones Betania y a tu familia por brindarte el apoyo que te merecés.
Silvia Buonamico