El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, descartó ayer que se pueda estatizar la línea 60 de colectivos y aclaró que la situación planteada en esa empresa "excede el ámbito laboral".

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, descartó ayer que se pueda estatizar la línea 60 de colectivos y aclaró que la situación planteada en esa empresa "excede el ámbito laboral".
Fernández afirmó que el conflicto, por el cual la línea lleva más de un mes paralizada, "se tiene que dirimir en otro ámbito" que no es el laboral, dado que la empresa que compró dicha línea no quiere que los trabajadores formen parte de la administración, como ocurría antes.
En declaraciones formuladas en la Casa de Gobierno, el funcionario explicó además que los trabajadores "se mantienen en una posición: sostienen que es un problema laboral y los empresarios sostienen que ellos pretenden seguir formando parte de la administración de la empresa, una situación que se tiene que dirimir en otro ámbito que no es el laboral porque si no ya estaría resuelto".
Además, consideró que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, "está abocado a esta tarea" pero, agregó, "hay situaciones que parecen irreductibles y que estiran y estiran viendo quién resiste más y esto es lo que perjudica a los pasajeros y a los choferes".
Además, advirtió que el conflicto podría profundizarse porque los choferes "en agosto tendrían que estar cobrando julio y seguramente les descuenten los días caídos".
Ante una consulta puntual, Fernández dijo "¿Por qué se tiene que estatizar una línea de colectivos?" y agregó que "la situación es una empresa que viene con complicaciones que en algún momento terminó sumando al personal a la tarea de la administración y una vez que fue vendida y la compra una nueva empresa ellos pretenden que los trabajadores no formen parte del management y la discusión está llegando a este punto".


