El dueño de un boliche de Pérez donde se produjo un incidente que derivó en la
muerte del futbolista Pablo Conti fue imputado como autor material del crimen, acusado del delito
de homicidio simple. Eso ocurrió luego de que el juez de la causa decidiera cambiar la carátula del
expediente, que antes les atribuía una figura penal más leve al comerciante y a otro de los
propietarios de la disco. En tanto, el socio del principal acusado declaró ayer que observó cuando
Lungo apuñalaba al joven en medio de una pelea.
El cambio en la imputación que pesa sobre Lungo se produjo ayer luego de que el
juez Juan Andrés Donnola firmara un decreto que amplía y modifica la carátula del expediente, según
trascendió de fuentes allegadas al caso. De este modo el magistrado hizo lugar al pedido que le
había formulado días antes el fiscal Enrique Hernán Paz.
Revés judicial. Con la carátula anterior tanto el comerciante como su socio
Josué Testa (ambos detenidos) estaban acusados de homicidio en riña. Se trata de una figura con
pena más leve (de 2 a 6 años de prisión) que se aplica cuando en una pelea entro varias personas
una muere y no se puede determinar quién es el autor directo del crimen. Lungo fue señalado por
testigos como quien apuñaló al deportista en el tórax y Testa como quien, luego, le golpeó la
cabeza contra un árbol.
Bajo el nuevo encuadre Lungo fue implicado del delito de homicidio simple,
previsto en el artículo 79 del Código Penal y que tiene una pena de 8 a 25 años de prisión. También
fue imputado de lesiones por el corte que sufrió en el dedo un amigo de la víctima, quien inició la
acción penal por la herida. Esto significa que el comerciante será citado a ampliar su declaración
indagatoria para adecuarse al reciente enfoque adoptado en la causa.
Las cosas también cambiaron para su socio, Testa, quien será interrogado por
lesiones graves, siempre que el dictamen forense sobre la entidad del golpe aplicado al muchacho
Conti determine que no tuvo entidad para provocarle la muerte. Testa se presentó ayer en el juzgado
a ampliar su declaración indagatoria y arrojó un dato que lo despega de su socio: según trascendió,
dijo que observó cuando Lungo apuñalaba al futbolista.
"Los dichos de Testa son relativos, son dichos de un coimputado que está
tratando de recuperar la libertad y mejorar su situación", observó al respecto Marcos Cella,
defensor de Lungo. El abogado planteó además que "no debe perderse de vista el hilo que plantea que
a Conti lo apuñaló otra persona dentro del boliche. Hay muchas versiones distintas".
El cambio de carátula era esperado con ansiedad por los padres de Conti, quienes
ayer aguardaron la novedad frente al juzgado, en un pasillo del segundo piso de Tribunales. En el
decreto, el juez también respondió al pedido que había formulado la querella. La abogada
querellante Griselda Strólogo había solicitado para Lungo la figura de homicidio calificado por
ensañamiento y alevosía (con pena de prisión perpetua) y tentativa de homicidio para Testa.
Encuadre legal. El juez respondió que ninguna de las dos figuras solicitadas
encuadra con los elementos recabados hasta el momento en el expediente. En tanto, para los próximos
días se espera que continúen las rondas de testimoniales: fueron citados 17 nuevos testigos.
El crimen de Conti fue el 6 de marzo pasado durante una riña que se produjo a la
salida del boliche Galileo, en Pérez. El joven de 25 años había ido a bailar con amigos y, según
relataron los testigos, todo se inició cuando un amigo discutió con Lungo en el interior de la
disco y el grupo fue echado del local.
La pelea siguió en la calle, donde la víctima, el dueño del boliche y otras
personas se pelearon a golpes de puño. Según esos relatos, el propietario tenía un cuchillo en la
mano con el que le asestó una puñalada en el tórax a Testa y luego su socio le "golpeó la cabeza
contra un árbol".