Las Parejas.— Voceros de la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica
(UOM) lamentaron que Fundición Dragón, radicada en Las Parejas, haya tomado "la insensible medida
de despedir a diez trabajadores", al tiempo que instaron a los empresarios a que "no imiten esa
acción a fin de mantener la paz social".
El secretario general, Miguel Solís, fue quien advirtió que
a partir del mes en curso "decenas de metalúrgicas de la zona" sellaron acuerdos con sus
trabajadores de pagar entre el 50 y el 80 por ciento de los salarios.
Protestó además porque la empresa en cuestión, de unos
treinta operarios, "no respetó el acuerdo sellado de no despedir personal entre el gremio y el
Centro Industrial".
"La reducción salarial no es la óptimo, pero al menos
habían garantizado no despedir, mientras los acompañábamos en gestiones ante el Ministerio de
Trabajo de la provincia y de la Nación para que se aplique el programa de recuperación productiva",
explicó.
Plan de salvataje. Opinó que el Ministerio de Trabajo "será muy duro con la firma
que echó gente", y resaltó que "hay opciones estatales para las empresas en crisis por las que hay
que optar y gestionar hasta agotar las posibilidades que se están ofreciendo".
Consultado sobre el superávit que tuvieron las empresas en
los últimos cinco años, Solís consideró que "por esa razón no todos hablan de crisis y muchos
sostienen que los establecimientos pueden mantener a los obreros con el ciento por ciento de los
salarios".
"Las empresas dicen que el Estado no les reintegran los
bonos que en total suman 40 millones de pesos. Ellos nos dijeron que si el gobierno enviaría estos
fondos se sostendría con más recursos el pago de los salarios", subrayó Solís en declaraciones a la
prensa.
Planteo. Por su parte, los empresarios del sector
plantearon que "desde mediados del año pasado no están ingresando pedidos en las empresas", por lo
que "de no seguir vendiendo es imposible que se mantenga la actual estructura de trabajo".
En una reunión celebrada semanas atrás en esta ciudad, los
titulares de las empresas coincidieron en que el gobierno nacional debe dictar la emergencia de la
industria de la maquinaria agrícola.
El encuentro permitió que casi un centenar de fabricantes
de equipos, autopartes, fundiciones y empresas de servicios de esta ciudad, Armstrong y Las Rosas
deliberaran sobre la estrepitosa caída de las ventas que, en algunos casos, llega al 70 por ciento
de lo que se estaba comercializando en los últimos dos años.
Solicitaron entonces la aplicación de políticas conducentes
a reactivar al sector, como por ejemplo el mejoramiento del tipo de cambio, equiparándolo con las
devaluaciones que llevaron adelante otros países de la región.
"Es verdad que tuvieron mucha rentabilidad, pero también es cierto que
hicieron infinidades de inversiones. Crecieron en máquinas y en obreros y ahora entran veinte
pedidos de cada cien que ingresaban. Esa es la realidad", dijo un asesor de estas empresas que fue
consultado por La Capital.
Se trata de un programa de subsidios de 600 pesos a los trabajadores
que quedan afectados a reducciones de jornadas laborales. "Es una pena que esto no se haya
entendido, al menos intentado en las reparticiones que corresponden antes de despedir. Solamente en
nuestro departamento hay cerca de mil pedidos", dijo Solís.Los coletazos de la crisis que afecta al
polo de la maquinaria agrícola ya comienza a castigar a los trabajadores. Una fundición de esta
ciudad acaba de despedir a diez obreros mientras que decenas de empresas redujeron sus jornadas
laborales y acordaron con los obreros una disminución salarial.