La Defensoría del Pueblo de la Nación remitió un informe a la Legislatura correntina advirtiendo sobre el impacto ambiental negativo de la obra.

La Defensoría del Pueblo de la Nación remitió un informe a la Legislatura correntina advirtiendo sobre el impacto ambiental negativo de la obra.
"Implica sepultar bajo el agua kilómetros de costas, bosques nativos, pastizales y pajonales que conforman el paisaje natural de la zona y tienen continuidad ambiental con los esteros del Iberá", señaló el adjunto de la Defensoría, Anselmo Sella.
El informe dice que pasar de una zona de pasturas y sabanas naturales, con predominio de la ganadería, a una de producción arrocera "implica cambios sustantivos en la cultura social de la región, con fuerte impacto en las condiciones de vida de los pobladores locales".
"Decir esto es hablar de identidad cultural, del conjunto de valores, tradiciones, hábitos, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elemento cohesionante dentro del grupo social de esa región", fundamentó la Defensoría nacional en el documento presentado en febrero último.
Señaló que "los cambios implicarán una verdadera transformación en las políticas sociales, laborales, productivas y culturales de toda la región colindante con el arroyo Ayuí Grande".
"Los principales estudios de impacto se han centrado en lo económico pero muy pobremente en lo social, por eso se acerca este informe para conocimiento de la Legislatura correntina", advirtió el informe. l (Télam)




