No sé si está permitido que, desde este espacio, una simple ciudadana opine sobre lo escrito por un columnista del diario. No obstante y, como a veces hay que transgredir para alcanzar un objetivo, me permito algunas opiniones acerca del artículo publicado el domingo 28 de septiembre, firmado por Luis Novaresio (Luisito para nosotros, los rosarinos). Además, no encuentro otra vía que ésta para hacerlo. Como soy una persona mayor, conozco a Luis desde sus comienzos en Canal 3, cuando compartía los comentarios políticos con Raúl Hernán Sala. Muchas veces no estuve de acuerdo con sus opiniones, pero sí le reconozco el carácter siempre humanista de sus posturas y la defensa firme de los vecinos más desprotegidos. Dicho esto, solamente voy a referirme a lo expresado en su artículo en orden a la participación de la presidenta de la Nación en los ámbitos internacionales. Yo creo que la postura llevada adelante por la presidenta, tanto en la Asamblea de la ONU como en el Consejo de Seguridad, fue necesaria, valiente y oportuna, como corresponde a un país que se dice soberano. Las consecuencias de “tensar o congelar” las relaciones diplomáticas con los EEUU, Alemania o Israel que le preocupan al autor de la nota en cuestión no son más que las reacciones por el accionar del primero de ellos frente a las “apretadas” que están realizando por las deudas reclamadas por los fondos buitre, con la ayuda de Alemania. ¿Qué debería hacer la presidente en ese ámbito, cónclave de todas las naciones?¿Llorar? ¿Pedir perdón? ¿Implorar ayuda? ¿Prometer que nunca más desobedeceremos a un juez municipal de un país extranjero? O por el contrario, hacer conocer lo que está sucediendo y denunciar con todas las letras las consecuencias devastadoras del accionar de la usura financiera internacional en los países que se han endeudado. ¿Qué debería hacer la presidenta frente al anuncio de que se va a responder con más fuego a las acciones terroristas de EI? ¿Está mal decir que la vía no es el incremento de violencia sino llegar a un entendimiento por el diálogo sobre los territorios disputados? La vereda ya ha sido cruzada hace mucho tiempo entre los países dominantes y aquellos que tratamos de sobrevivir con lo nuestro. La vereda ya no existe cuando te imponen por la fuerza del dinero o de las armas mantener el statu quo que “siempre se mantuvo”. Creo que Argentina está mostrando al mundo que hay formas de cambiar el establishment y a veces hace falta transgredir algunos “siempre fue así”, para llegar al “ahora ya no”. Los temas económicos nunca fueron tratados en ámbitos en los que todos los países tienen el mismo voto, sino en los ámbitos específicos del FMI y el BM, por lo tanto lo resuelto por la Asamblea General a favor de una Resolución para Pagos Soberanos de Deuda por iniciativa argentina y con el voto favorable de 124 países indica que algo se quiere cambiar en el concierto de naciones. Nadie del Estado del Norte va a quebrar una lanza por nosotros, pero eso no debería preocuparnos tanto porque lo importante es que haya más lanzas que se quiebren en el resto del mundo.


























