Paraná- El intendente de Victoria, César Garcilazo, afirmó hoy que fue
amenazado de muerte mediante una llamada anónima y atribuyó este hecho a la posición que
asumió en el conflicto que mantienen productores agrarios y camioneros con el gobierno
nacional por la aplicación de las retenciones móviles.
“La llamada anónima la recibió ayer mi esposa, en el mismo momento
en que yo hacía declaraciones en Buenos Aires a un medio televisivo nacional, sobre el
incidente registrado en Victoria entre transportistas y un convoy de camiones que traía
combustibles a la provincia”, explicó Garcilazo.
El jefe comunal dijo a Télam que, tras recibir la amenaza, su mujer se
comunicó inmediatamente con él y que luego radicó la correspondiente denuncia
policial.
Garcilazo participó ayer en Buenos Aires de la reunión que el gobernador
de Entre Ríos, Sergio Urribarri, y los intendentes de extracción justicialista mantuvieron
con el presidente del PJ, Néstor Kirchner.
“Después de la reunión con Kirchner, yo estaba haciendo
declaraciones a un medio televisivo nacional y en ese momento mi esposa recibió la
amenaza”, agregó.
El jefe comunal dijo que le comentó al titular del PJ y al ministro del
Interior, Florencio Randazzo, que había sido amenazado de muerte por un desconocido.
“Inclusive, el ministro Randazzo comentó anoche en un programa
televisivo que yo fui amenazado”, reconoció el intendente.
Garcilazo reveló que la amenaza puede haber estado dirigida al pedido que formuló este
martes a la justicia federal de Rosario para que se libere el paso por el complejo vial que
vincula Victoria con esa ciudad santafesina.
“Como consecuencia de esa presentación, la justicia federal ordenó a
la Gendarmería liberar el paso por el viaducto interprovincial desde el martes a la noche,
desplazando a los piquetes de productores y transportistas hacia las rutas provinciales
de los alrededores”, explicó.
Tampoco descartó que la amenaza esté vinculada con la exposición mediática
que tuvo ayer como consecuencia del incidente en el que un grupo de transportistas atacó a un
convoy de camiones cisternas que traían combustibles a Entre Ríos.
Inicialmente se dijo que los transportistas, entre los que estaba un
sobrino del represor Antonio Domingo Bussi, había atacado a balazos a los camiones.
Horas más tarde el juez de instrucción de Victoria, Alejandro Callejas,
reveló que los informes técnicos no demostraron la existencia de disparos de armas de fuego
contra los camiones.
Garcilazo reconoció que el mayor problema que se registra en esa zona es
con los transportistas y con los productores agrarios llegados desde localidades vecinas a
Victoria.
La vivienda familiar del intendente mostraba hoy una discreta custodia
policial, ordenada por la justicia provincial. (Télam)