“En Argentina hay dos modelos y eso hay que dejarlo claro en este año electoral”. La economista Julia Strada, directora del Banco Nación, es también una de las referentes del Centro de Economía Política (Cepa). Esta entidad elaboró un programa económico que fue asumido por el precandidato presidencial por el Frente de Todos (FdT) Wado de Pedro. En ese marco, puso a debate de la coalición oficialista un documento de diez puntos con los ejes principales que debería tomar en cuenta un eventual segundo gobierno.
A diferencia de otras etapas electorales, los distintos aspirantes a la presidencia hicieron explícito sus programas económicos, con énfasis en el ajuste y la devaluación, en el caso de la oposición, y con hincapié en la renegociación del acuerdo con el Fondo y el desarrollo productivo, desde el oficialismo.
“Tanto Milei como las dos variantes de Juntos por el Cambio representan uno de menor soberanía, mayor atraso industrial, mayor endeudamiento, menor posibilidad de desarrollo de la Argentina y nosotros propiciamos un programa que significa lo contrario: desendeudamiento, desarrollo industrial, empleo y soberanía”, subrayó Strada durante una entrevista con el programa radial La Banda Cambiaria.
El plan del Cepa se sintetiza en diez ejes “de un acuerdo indispensable del Frente de Todos en materia económica”. Cada uno de ellos “forma parte de ejes programáticos que hay que llevar adelante en un futuro gobierno”, dijo.
La base es una renegociación con el FMI que tenga una perspectiva de cancelación del préstamo y a la vez quiere el condicionamiento del organismo sobre la economía argentina. En en el marco de un plan de normalización de la deuda y de la situación cambiaria.
El segundo eje es n programa productivo que incorpore en Vaca Muerta la regulación pública de la extracción de petróleo y shale and oil gas. “Significa que el Estado tenga un fondo para capturar una parte de esa renta extraordinaria para financiar obras de infraestructura”, señaló. También promueve una ley de cupo para la industrialización del litio en Argentina. En materia energética, impulsa el “proceso de electrificación” del entramado energético, como parte de una diversificación de esa matriz.
“Nos parece importante tener un programa productivo que descentralice la producción para que haya en cada pueblo un frigorífico, una planta láctea, producción de hortalizas, frutas, legumbres”, señaló. No es menor en un plan de gobierno porque “Argentina tiene costos logísticos que en muchos casos son innecesarios”.
También apuestan a profundizar una política de investigación y desarrollo en el país, regulada por el Estado, que permita que “se haga acá y no afuera, para evitar pagar patentes”.
En materia de logística, impulsan mejoras en la situación portuaria y en el desarrollo transporte fluvial, marítimo y de ferrocarril. “También hace falta una política clara respecto del canal Magdalena, como la que ya está impulsando el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y que hace a la soberanía en el Río de la Plata”.
Strada citó dos grandes frentes a atender en una política de gobierno futura: el ordenamiento macroeconómico y los objetivos estratégicos que hacen al desarrollo nacional. En el primer caso, atender “todo lo que tenga que ver con la deuda externa y el frente cambiario y externo, es urgente”. Se trata de “ordenar la situación económica, bajar la inflación, tener una política de desendeudamiento clara, ordenar el movimiento del tipo de cambio”.
En una segunda instancia, “con cierta estabilidad”, se pueden desarrollar “objetivos estratégicos de desarrollo económico”.
-¿Cómo imaginás que se va a dar esa discusión o cuáles serían los puntos principales con los cuales les se empezaría a desandar el camino para renegociar, por ejemplo, el acuerdo con el FMI?
-Es como dice Cristina. Hay que construir poder y un consenso amplio en Argentina. Luego es una negociación que, como todas, se mide por correlación de fuerzas. Lo que el Fondo Monetario decidió en 2016 fue un préstamo político y deberíamos destrabarlo con la política para tener una negociación que nos permita respirar con los vencimientos y al mismo tiempo, poder tomar decisiones de política económica de manera más autónoma. Es una negociación que debe encarar el próximo gobierno.
A diferencia de otros procesos electorales, las promesas vagas o disfrazadas dan lugar a propuestas muy explícitas. En el caso de las principales fuerzas de oposición, hay coincidencia, con matices, en la necesidad de devaluar y realizar un fuerte ajuste del Estado y la economía en general. El programa del Cepa se expone como contracara de estas consignas.
“Sin ninguna duda, en Argentina hay dos modelos. Y tanto Milei como las dos variantes de Juntos por el Cambio, que en rigor son iguales en términos económicos, representan un modelo de menor soberanía, mayor atraso industrial, mayor endeudamiento y menor posibilidad de desarrollo de la Argentina”, sentenció Strada en una entrevista con el programa radial La Banda Cambiaria. “De este lado, lo que hacemos programáticamente es ponerle los títulos y las acciones a un programa que signifique lo contrario: desendeudamiento, desarrollo industrial, empleo y soberanía”.
Y agregó: “Todo eso sigue siendo parte de una discusión de dos modelos, no hay 25 propuestas distintas, hay dos, y eso es lo que debemos dejar en claro en este año electoral”.
-¿Cómo se convence al electorado teniendo en cuenta que hoy está gobernando el Frente de Todos y que muchas de los planteos ya fueron parte de su plataforma?
-Una parte de la sociedad, está con molestia, con bronca, por la situación inflacionaria. Pero también quienes saben escuchar y están mirando lo que dice nuestra líder política, que es Cristina Kirchner, saben muy bien que en cuatro años atravesados por la pandemia, la guerra y la sequía, no se pueden resolver todos los problemas de una economía endeudada y con inflación. Esta es una segunda etapa en la que uno propone hacer transformaciones más profundas y, fundamentalmente, cumplir con el contrato electoral de mejorar el poder adquisitivo. A mi criterio, fueron cuatro años de mucha transformación pero también con deudas pendientes que requieren una segunda etapa. Me parece que ese también es el trabajo político de quienes nos dedicamos a la economía y a la política. Explicar que necesitamos más tiempo.