Economía

"No hay que festejar ni tener miedo"

Domingo 14 de Julio de 2019

“En general, el acuerdo Mercosur-Unión Europea es bastante equilibrado, va a permitir que haya más inversiones, desarrollos productivos en determinadas economías, fundamentalmente las regionales como frutas y hortalizas, productos procesados de la industria alimenticia y, seguramente, algunos sectores industriales van a estar en condiciones de competir con el mercado europeo”, reflexionó Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y del Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

No obstante, señaló que el acuerdo “no tiene todas las condiciones que uno hubiese pretendido”. En el caso de la industria aceitera, principal complejo exportador del país, el sector buscaba aranceles cero a los aceites embotellados, con el objetivo de ingresar con marcas argentinas al mercado europeo. Finalmente, deberá esperar entre 7 y 10 años para que eso ocurra.

“El acuerdo está en etapa de redacción final, tenemos que ver la letra chica, pero se ve un cambio de tendencia en la relación de Argentina, el Mercosur, con Europa. Hacía 20 años que se venía tratado de hacer algún tipo de acuerdo y fracasaba siempre. Europa no quería importar alimentos y quería exportar bienes y servicios y, el Mercosur, no quería importar bienes y servicios pero sí vender alimentos. Finalmente llegaron a un acuerdo, que no tiene todas las condiciones que uno pretende, pero en general es bastante equilibrado”, indicó el dirigente industrial al programa “La banda cambiaria”, que se emite por FM Meridiano.

Sobre el impacto negativo que el acuerdo podría tener sobre algunos sectores económicos argentinos, principalmente industriales, Idígoras advirtió que “estos no son acuerdos de libre comercio” y, por lo tanto, “no se eliminan todos los controles o los derechos de importación”. En ese sentido, aclaró que “son acuerdos administrados, donde uno regula los flujos”.

A modo de ejemplo, mencionó que el sector textil de la Argentina tendrá 15 años para llegar a arancel cero con los productos europeos, que “tienen que ser 100% europeos y no pueden tener insumos de ningún otro continente, incluyendo a China”.

“Hay muchas cosas a tener en cuenta, por eso es importante darle la real dimensión. No tenemos que festejar, ni preocuparnos mucho por el efecto que pudiera tener. Va a tener un impacto limitado, en términos de creación de comercio, eso es importante”, dijo el dirigente de Ciara CEC.

“Estamos pensando en un mercado de 500 millones de habitantes, que de a poco, y año tras año, se van a ir viendo nuevos emprendimientos, nuevas inversiones dedicadas a esos mercados”, dijo Idígoras y por otro lado, “tenemos muchos productos del mercado argentino en condiciones de competir”.

Recordó que durante la presentación del acuerdo, en una reunión con el presidente Mauricio Macri tomó la palabra el presidente de Adefa y no lo cuestionó. “Todo lo contrario dijo que el sector está en condiciones de competir en el mercado europeo y en todo caso de vender autos de argentina al mercado europeo”, precisó el ex agregado agrícola de la embajada argentina ante la Unión Europea hasta 2009.

Para Idígoras “lo más importante es cómo ganar competitividad no sólo con Europa sino con el resto del mundo”.

Planteó la problemática impositiva, los “costos enormes” de logística, la falta de inversión en infraestructura como “los grandes temas que Argentina tiene que trabajar y no están vinculados con el acuerdo Mercosur-UE”. Pero también recordó que se abre ahora una nueva etapa en el país y los demás miembros del bloque regional donde se dará la discusión parlamentaria para aprobar el acuerdo que se dará entre 2020 y el 2022.

“Van a ser años de mucho debate para que pueda implementarse”, concluyó.

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