La presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, advirtió sobre los riesgos de las propuestas que los países desarrollados buscan debatir en el Grupo de los 20 (G-20), que comenzará a sesionar mañana en Francia y del que participará el ministro de Economía, Amado Boudou.
"Nos proponen que dejemos de acumular reservas, que no regulemos el ingreso de capital especulativo y que dejemos apreciar el tipo de cambio, pero no entienden que el modelo de la Argentina es diferente, es un modelo de valorización productiva y que llegó para quedarse", dijo la funcionaria quien no participará del cónclave mundial.
Marcó del Pont disertó en la ciudad de Resistencia durante el acto de entrega de la autorización del Banco Central para la operación de Nuevo Chaco Bursátil, la sociedad de Bolsa del Nuevo Banco del Chaco.
La titular del BCRA sostuvo que "hay mucho por avanzar en el desarrollo de un sistema financiero que esté al servicio del financiamiento productivo" y elogió la iniciativa chaqueña como una herramienta para recrear la acción estatal con impulso al sector de la producción.
Consultada sobre las perspectivas de inversión en el país, Marcó del Pont señaló que "a los empresarios hay que decirles que tienen un horizonte de muy largo plazo para invertir, porque este modelo llegó para quedarse".
El debate global. En el marco del G-20 las naciones más desarrolladas del mundo tratarán este sábado de cerrar un acuerdo que permita diseñar indicadores comparables cuyo fin es poner en marcha una política de coordinación de la economía a escala global.
Boudou, junto con su par de Brasil, Guido Mantega, tratarán de impedir que el nucleamiento avance en un proyecto para regular el precio de las materias primas a nivel mundial.
El G-20 buscará así de delinear algunas estrategias para combatir lo que se denomina los grandes "desequilibrios económicos" de escala planetaria, como lo son lo persistentes déficits fiscales en las economías desarrolladas, y la devaluada moneda de China, el yuan, que otorga competitividad de escala a las exportaciones del país asiático.
La reunión será coordinada por Francia, cuyo presidente Nicolás Sarkozy tiene como objetivo de su mandato hasta fin de año la reforma del sistema monetario mundial y un control contra la especulación en los mercados de materias primas.
"Nuestra expectativa es alcanzar un acuerdo sobre los indicadores el sábado", dijo esta semana la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.
Según una fuente alemana, es "probable" un acuerdo sobre cinco criterios: saldo de cuentas corrientes, tasa cambiaria real, reservas cambiarias, déficit y deuda pública y ahorro privado.
De llegarse a un acuerdo en materia de indicadores económicos la Argentina tendría que asumir un compromiso de hacer sus mediciones de variables económicas a tono con estándares internacionales. Sobre todo, en materia de tipo de cambio real, donde la inflación de un país tiene particular importancia, y en donde la Argentina no puede mostrar datos confiables.
Por otro lado, Boudou compartirá objetivos con Brasil, India, China y Rusia (Bric) de evitar que las naciones desarrolladas intenten poner en marcha políticas económicas que desalienten o interrumpan la dinámica de crecimiento que muestran los países emergentes.
Una de las propuestas en ese sentido que rechazará el Bric y que ya se da por hecho que quedará postergada, es la iniciativa de Francia, con respaldo del Banco Mundial, de poner un freno a lo que denominan "especulación" con el precio de las materias primas.
En ese aspecto, Argentina y Brasil ya acordaron el rechazo de todo movimiento tendiente a evitar que los mercados fijen la cotización global de los alimentos.