La inflación de los trabajadores llegó al 22,6% en enero, una aceleración de 1,7 puntos porcentuales respecto de diciembre, según el informe del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD).
Para los analistas del IET “con este registro, la inflación interanual alcanzó el 260,4% en los últimos doce meses, y un 52,4% en el último bimestre”.
Explicaron que “el incremento en los precios durante enero estuvo marcado por un significativo efecto de arrastre estadístico desde diciembre, y una desaceleración progresiva hacia el final del mes”.
“Dos meses le han bastado a este nuevo gobierno para sumir a la Argentina en un cuadro de fragilidad social sin precedentes desde la crisis de 2001, dos meses para generar 52% de inflación y deteriorar el poder adquisitivo en aproximadamente un 20% desde noviembre”, denunció el director ejecutivo del CCD y ex ministro de Educación, Nicolás Trotta.
También indicó que “desde una perspectiva de muy largo plazo, los niveles salariales actuales son comparables a los de fines de los años 40 del siglo pasado y 28% menores a los de 1970”.
De ese modo “queda claro que este gobierno pretendidamente liberal tiene en verdad el objetivo profundamente conservador de borrar la contribución peronista a la integración y la justicia social”, denunció enfáticamente.
Para el estudio es importante destacar que el notable aumento en los precios en el último mes de 2023 fue una consecuencia directa de la devaluación ocurrida el 12 de diciembre. “Este evento tuvo un impacto parcial sobre el promedio de precios de diciembre, y sus efectos se extendieron, en parte, hasta enero”, indicó el estudio.
Según el relevamiento, la inflación del primer mes de 2024 estuvo motorizada por el transporte, que trepó un 27,1%, impulsada por naftas y pasajes aéreos; alimentos y bebidas continuó trepando por encima de la media (26,1%), con un claro efecto de la devaluación de diciembre sobre precios de este rubro; mientras que el rubro otros bienes y servicios subió 25,7%, con fuertes incrementos en productos de higiene personal.
Por otra parte, educación tuvo un incremento de 25% y comunicaciones de 23,7%, ambos subiendo por encima de la media.
En un número similar al promedio se ubicaron salud (22,6%, en un mes con fuertes ajustes en prepagas y medicamentos); seguido luego por recreación y cultura (20%), equipamiento del hogar (18,4%); indumentaria y calzado (16%) y vivienda (13,6%). “Este último rubro presentó subas más moderadas debido a que todavía no se produjeron los ajustes en las tarifas de servicios públicos y, también, porque los alquileres tienen un mayor componente inercial que otros rubros”, revelaron desde IET.
Los salarios
La segunda parte del informe se concentra en la dinámica salarial. “La severa disparada inflacionaria de los últimos meses está impactando fuertemente en el poder adquisitivo, algo que empieza a reflejarse en indicadores de alta frecuencia como el consumo minorista o en la producción industrial ligada al mercado interno”, indicó el documento.
“Estimamos que el salario real se contrajo 20% entre noviembre y enero, una de las contracciones más drásticas desde que hay registro en un lapso tan breve. De este modo, el salario real se ubica en los menores niveles de los últimos 20 años. En tanto, desde una perspectiva de muy largo plazo, los niveles salariales actuales son comparables a los de fines de los ’40 y 28% menores a los de 1970”, advirtieron los especialistas.