La producción industrial en Brasil cayó 12,4 por ciento en diciembre respecto
del mes anterior, en el tercer declive consecutivo provocado por la crisis financiera
internacional, informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (Ibge). La caída
mensual se ubicó como la más fuerte desde que se inició la actual serie histórica en 1991.
El Ibge indicó en un comunicado que la producción industrial acumula una pérdida
de 19,8 por ciento desde septiembre. Comparado con diciembre de 2007, la caída en el último mes del
año pasado fue de 14,5 por ciento.
No obstante, con el resultado de diciembre, la producción industrial acumulada
para 2008 tuvo un aumento de 3,1 por ciento, aunque el porcentaje quedó por debajo del que tenía
hasta septiembre, de 6,4 por ciento.
"Los resultados de diciembre muestran tasas más negativas que en los meses
anteriores, reflejando el agravamiento de la crisis internacional", explicó André Macedo,
economista del organismo de estadísticas.
El resultado refleja el comportamiento negativo de las 27 ramas de la industria
investigadas, con excepción de celulosa y papel, que creció 0,4 por ciento, y equipos de
transporte, con un alza de 6,7 por ciento.
Los sectores más golpeados fueron material electrónico y equipo de comunicación,
con una caída de 48,8 por ciento, vehículos automotores (-39,7 por ciento), caucho y plástico
(-20,1 por ciento) y maquinaria y equipos (-19,2 por ciento).
"Ese cuadro de baja generalizado fue especialmente marcado por el movimiento de
sectores más sensibles a la restricción de crédito y a la baja de las exportaciones de productos
básicos", explicó el Ibge en un comunicado.
Por su parte, Macedo destacó que "la actividad de vehículos automotores y otros
que tienen relación importante con ese segmento industrial tuvieron una retracción en función de la
restricción de crédito, pero también refleja la pérdida de confianza de los agentes económicos
frente a la incertidumbre del mercado internacional".
Efectos
La mayoría de los brasileños espera que los efectos de la crisis global sobre la
economía del país sean de corta duración, con una mejora del empleo y los ingresos en los próximos
seis meses, según una encuesta del Instituto Sensus. Además, especificó que el índice de
expectativas del consumidor subió a 68,95 puntos en enero, desde 66,16 en diciembre.