El abogado asesor de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Horacio
Meguira, advirtió ayer que entre noviembre y diciembre, en el marco de la crisis financiera
internacional se perdieron 47.000 puestos de trabajo y que otros 14.700 empleos están en
riesgo.
El asesor de la central sindical exhibió datos del Observatorio Jurídico de la
CTA correspondientes a los meses de noviembre y diciembre del año pasado
El resultado, explicó que en los dos últimos meses de 2008 se perdieron 47.000
puestos de trabajo. También citó datos del Ministerio de Trabajo que indican que hubo 14.700
empleos en riesgo, ya sea "por propuestas de despido, o suspensiones, y modificaciones de
condiciones de trabajo".
Al respecto, precisó que "de enero ya hay cifras oficiales de procedimientos de
crisis, y fueron 8.700 puestos que se propusieron modificaciones". El letrado anticipó que a fines
de febrero la CTA dará a conocer un informe con las cifras actualizadas.
Paritarias. En declaraciones radiales, Meguira reiteró que en las próximas
negociaciones paritarias, la postura de la CTA sigue siendo un piso de 25 por ciento incremento
salarial, "porcentaje tomado de la inflación en los productos alimentarios", justificó.
A diferencia de otros años, los gremios públicos, que tienen un peso
preponderante en la central a la que pertenece Meguira, tendrán mayor influencia en la fijación de
una referencia de discusión salarial, debido a la fortaleza que les brinda la garantía de
estabilidad laboral. Esto en un marco en el que desde los principales sindicatos nucleados en la
Confederación General del Trabajo (CGT) se madura la idea de acordar sumas fijas de incremento para
patear las negociaciones sobre porcentajes hasta mediados de año.
Meguira consideró que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, "fracasó" en la
estrategia de reducir el empleo en negro y mejorar el poder adquisitivo.
"En diciembre, el 50 por ciento de los asalariados registrados y no registrados
ganaba menos de 1.500 pesos", precisó, mientras que el empleo informal se redujo sólo 7 por ciento
en seis años.
Al respecto, cuestionó que lo que está haciendo el gobierno respecto del empleo
"es muy débil", e insistió en la propuesta de la CTA de prohibir despidos en tanto la empresa no
pueda probar que la crisis está poniendo en peligro su continuidad.
Meguira vaticinó que "la crisis se va a agravar porque "lo que se está
produciendo en el empleo precario en algún momento se va a reproducir en el empleo formal, que
hasta ahora el gobierno se había ocupado de que no trascendiera, que la sangre no llegue al río",
auguró.
El abogado explicó que "si comparamos anuncios de las empresas a través de
medios de difusión con las cifras oficiales de procedimiento de crisis, se ve claramente que es muy
pequeño el sector sindicalizado que está en ese marco". En la mayoría de los casos, señaló, "las
pérdidas de los puestos de trabajo no siguen el procedimiento legal".
Críticas. Meguira señaló que la acción del gobierno "está más dirigida al empleo
en el corazón de fábricas", con criterios más relacionados con "la gobernabilidad política" que con
la "preservación del empleo".
"La realidad es que las medidas adoptadas no permiten determinar todavía si hay
o no vocación de intervención en la preservación de los empleos", aseguró.