Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al dar a conocer las cifras de diciembre, el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) se incremento 103,8% durante el 2022 y en el último mes del año crecio en un 5%.

Celina Mutti Lovera
Una familia necesitó contar con ingresos por $152.515 para no ser pobre
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al dar a conocer las cifras de diciembre, el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) se incremento 103,8% durante el 2022 y en el último mes del año crecio en un 5%.
La consecuencia inmediata de estas subas implica que un grupo familiar integrado por una pareja con dos hijos, necesitó de $67.187 para comprar la comida indispensable, y no caer en la indigencia.
A su vez, la Canasta Básica Total (CBT) creció un 100,3% en el año y un 4,5 % en el mes pasado. El organismo dio cuenta también que para cubrir el costo de la CBT, el mismo grupo familiar necesitó contar con ingresos por $152.515 para no caer debajo de la línea de la pobreza.
En tanto, según un informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina, el Índice de Pobreza en el tercer trimestre del año llegó al 43,1%, contra el 42,4% de julio-septiembre del 2021.
Además, la indigencia, entendida esta como los pobres cuyos ingresos no les alcanza ni siquiera para comprar el mínimo de alimentación, alcanzó al 8,1%, por debajo del 9% de igual período del 2021. Todo esto se dio en doce meses en que la economía creció 4,8%, y la inflación trepaba al 94,8%.
El informe del Observatorio Social de la UCA destacó que “el escenario de pospandemia”, con la recuperación económica, el aumento de la ocupación, la caída del desempleo y los refuerzos en la asistencia social “lograron atenuar o incluso revertir la tendencia creciente de los indicadores de indigencia y pobreza”.
La UCA destacó que: “incluso en un escenario crecientemente inflacionario, no se evidencia un crecimiento exponencial de la indigencia y pobreza por ingresos”. Esto se debería “a los esfuerzos” tanto de las familias, como “la política pública, de incrementar el número de perceptores laborales y no laborales (planes sociales) de los hogares”
