La actividad metalúrgica volvió a registrar números negativos en junio. La producción del sector se contrajo 4,6% interanual, acumuló una caída de 5,7% en el primer semestre y la utilización de la capacidad instalada descendió al 40,8%, uno de los niveles más bajos de la serie histórica. En ese contexto, Santa Fe fue la provincia que mejor resistió el deterioro, con una baja de apenas 1,2%, una baja sostenida por una recuperación parcial en maquinaria agrícola que compensó caídas en otros rubros, señaló el informe elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra).
Los datos muestran que la desaceleración de la caída mensual a nivel nacional—la producción retrocedió 0,3% respecto de mayo— todavía no alcanza para hablar de un cambio de tendencia. La actividad continúa por debajo de los niveles de 2025, mientras el sector opera con una capacidad ociosa creciente y un mercado interno que sigue debilitándose.
Específicamente, en el plano provincial, Santa Fe volvió a diferenciarse del resto del entramado metalúrgico. Según Adimra, la provincia registró el menor descenso interanual entre las principales jurisdicciones industriales gracias a una recuperación parcial de la maquinaria agrícola, que compensó parcialmente las caídas observadas en otros segmentos de la actividad.
La comparación con otras provincias refleja esa diferencia. Córdoba encabezó las bajas con una contracción de 5,7%, seguida por Buenos Aires (-5,6%), Entre Ríos (-4,5%) y Mendoza (-3,2%). Si bien todas permanecen en terreno negativo, el desempeño santafesino permitió amortiguar el impacto de un contexto adverso para la industria.
La performance por rubro
A nivel nacional, siete de los ocho rubros metalúrgicos registraron caídas interanuales durante junio. La única excepción fue maquinaria agrícola, que mostró una mejora del 3,6%. En el extremo opuesto se ubicaron fundición (-9,4%), otros productos de metal (-9%), carrocerías, remolques y semirremolques (-6,7%) y bienes de capital (-5,9%).
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El relevamiento también advierte que la retracción alcanzó a prácticamente todas las cadenas de valor vinculadas con la actividad metalúrgica. Las mayores bajas se observaron en los sectores ligados al consumo final (-9,8%) y a la construcción (-7,1%), mientras que la agroindustria presentó la contracción más moderada (-2,4%), nuevamente sostenida por el desempeño de la maquinaria agrícola.
Otro dato que preocupa al sector es la baja utilización de la capacidad instalada. En junio se ubicó en 40,8%, 5,1 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año pasado, reflejando un importante nivel de capacidad ociosa en las plantas industriales. A la vez, el empleo continuó deteriorándose, con una caída interanual de 2,3%.
Perspectivas en el sector
El informe de Adimra también señala un cambio en la dinámica del mercado. A diferencia de meses anteriores, cuando la caída de la producción coincidía con un fuerte ingreso de productos importados, en mayo se observó un descenso simultáneo de las importaciones y de la actividad local. Para la entidad, esto refleja un achicamiento del mercado total, producto de una menor demanda agregada que afecta tanto a la oferta nacional como a la extranjera.
En cuanto a las perspectivas, predomina la cautela entre las empresas. Casi la mitad de las firmas consultadas no espera cambios en su nivel de producción durante los próximos tres meses, mientras creció la proporción de aquellas que anticipan nuevas caídas y ninguna prevé un incremento significativo de la actividad. Para Adimra, el escenario continúa marcado por el estancamiento, la debilidad del mercado interno y la ausencia de señales claras de recuperación.