Economía

Contigiani: "El gobierno encontró un límite social y político"

El ex titular de la cartera productiva santafesina analizó las consecuencias de las jornadas parlamentarias y de protesta de diciembre

Domingo 28 de Enero de 2018

El ex ministro de Producción de Santa Fe Luis Contigiani se estrenó como diputado nacional en diciembre, durante las calientes jornadas parlamentarias y callejeras durante las que se debatió la reforma previsional y otras leyes claves para el gobierno nacional. Integrado rápidamente a una inédita entente opositora, el legislador del FPCyS fue uno de los protagonistas de ese debate. Desde ese lugar, evaluó que pese a que las leyes finalmente fueron aprobadas, el programa de Mauricio Macri encontró en esos días "un límite social y político". Y que la oposición, por su lado, quedó obligada a profundizar una agenda de convergencia en torno de un conjunto de grandes temas como "la defensa de los jubilados, los trabajadores y la producción nacional".

—¿Qué significaron políticamente las jornadas de diciembre?

_ Fue una responsabilidad muy fuerte inaugurar mi tarea como legislador en esa semana de masiva protesta nacional y alta dosis de tensión política, generada por un conjunto de iniciativas del gobierno nacional, básicamente las reformas reforma previsional y tributaria, y el presupuesto. La agenda que bajó el gobierno nacional es un reciclado tardío de la teoría del derrame. En la reforma tributaria reciclaron una receta que el mundo mando a los tachos de basura, que es la rebaja de aportes patronales. Una rebaja que además va a traer serias consecuencias en el sistema de seguridad social. El presupuesto, que ya quedó desactualizado, está orientado a pagar la deuda y congelar o bajar el financiamiento al sistema científico. Además, descalza al Banco Nación en 20 mil millones de pesos. La reforma previsional, además del perjuicio económico, tiene un problema ético porque el gobierno se mete con los sectores más vulnerables de la sociedad. Renuncia a la esencia de la política, que es construir el bien común y la justicia social. En marzo nuestros jubilados van a cobrar muchísimo menos dinero del que le corresponde.

—Pese a todo, el oficialismo logró aprobar esas leyes.

_ El gobierno encontró un límite social y político. Es cierto que tuvieron una victoria parlamentaria. Sacaron la reforma previsional con escuálidos 128 votos, menos que el quorum. Pero esas reformas estuvieron muy lejos de ser aceptadas socialmente. Tal es así que no sólo cayó la imagen pública del presidente sino que, además, para superar ese límite, están recurriendo a gobernar por decreto. Como el decreto escandaloso de la primera quincena de enero, que elimina centenares de leyes y hace modificaciones que no pudieron introducir en la aenda parlamentaria, como la liberación de los fondos de la Ansés para la timba financiera. Pasó también con el DNIU que desvirtúa la paritaria docente. Ahora van a privatizar la central termoeléctrica de Sauce Viejo por decreto. Eso es consecuencia de aquel límite. Pero es un camino muy peligroso para la República y para la democracia. Yo le recomendaría al gobierno que enfrente esos límites con el compromiso democrático de debatir.

—¿Qué efecto tuvo esa batalla en la oposición?

_Se abrió una nueva agenda para la oposición parlamentaria, que tiene que entender que, estemos donde estemos, hay temas en los que se debe converger. La defensa de los jubilados, del desarrollo nacional, de la República, del mercado interno, de los trabajadores. Son temas que están más allá de la pequeñez. Eso apareció en diciembre. Creo que la contradicción fundamental que enfrentamos es la introducción de un modelo cuyas consecuencias ya viví como ministro de Producción de Santa Fe. La total liberación comercial, cambiaria y financiera no está en China, ni en Chile ni en Estados Unidos, ni en Europa. El déficit comercial histórico que muestra las consecuencias de este modelo.

—¿Se trabaja en una agenda opositora común sobre temas económicos?

_Tengo diálogo con todos los legisladores de Santa Fe, fundamentalmente con los que formamos parte de la oposición. Con Alejandro Grandinetti, Silvina Frana, Alejandra Rodenas, para nombrar algunos. Lo bueno es que en poco tiempo logramos establecer un vínculo de confianza y respeto. Y logramos entre todos cortar la avanzada contra las mutuales y cooperativas.

—Fue uno de los primeros diputados en reunirse con los gremios para enfrentar la reforma laboral

_Debemos construir una base de sustentación social. Estamos trabajando con los gremios de Santa Fe, que tienen una legitimación y despiertan un respeto muy especial en el país, en términos de honestidad y consecuencia. Y claramente el tema que se viene es la reforma laboral. No estoy a favor de esta reforma y tampoco de que la manden a través de dos o tres leyes. Esta táctica quiere fraccionar el debate pero en el fondo busca debilitar la ley de contrato de trabajo, que es una ley madre, estructural. El otro día revisaba los debates parlamentarios del 2000, cuando se trató el proyecto después se llamó ley Banelco. Los argumentos a favor son calcados. Pasó todo lo que pasó y 18 años después vuelven las mismas propuestas.

—¿Qué se lleva a la agenda parlamentaria de la construcción realizada en Producción?

_La energía en defender el sistema cooperativo, la industria y la producción, los pequeños productores, los problemas del sector lácteo y las economias regionales. Ahora en febrero, por ejemplo, la UOM Rosario está convocando a legisladores para trabajar en un proyecto que trate de encauzar el tema de las importaciones. La urgencia es Mefro Wheels, porque hicimos un gran esfuerzo para reflotar esa fuente de trabajo. Pero si a diciembre te entraron 860 mil llantas de acero, no hay forma de resistir. Por eso insisto con el cupo. Y si al gobierno le da alergia esa palabra, que en todo caso aplique los mismos mecanismos que usa para proteger a Techint.

—Desde el Ministerio de Producción tuvo que atender crisis severas de sectores productivos. ¿Cómo ve que se están evolucionando?

_Sé que en Vassalli hay un principio de acuerdo, que es el acuerdo posible, no el deseable, porque hay 55 trabajadores con retiro voluntario. Me gustaría que los gobiernos trabajen para influenciar a la parte empresaria para que no avance en ese sentido. Pero entiendo que son los acuerdos posibles en este marco. En el sector lácteo, que sigue complicado, se necesita que la política intervenga para que no aparezca lo peor de la cadena láctea, que es el darwininismo. Debe jugar un rol de ordenamiento, para no entregar el comando de la cadena de valor a los más poderosos.

—¿Cómo ve la nueva gestión dentro del Ministerio de Producción?

_Espero que haya una continuidad en la línea de trabajo que pusimos en marcha.

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