La petrolera YPF convocó para el 8 de enero a una asamblea para tratar la aprobación de un programa
de emisión de obligaciones negociables por 1.000 millones de dólares y la modificación del plazo
vigente en el estatuto para la concreción de transferencias de acciones en el marco de una oferta
pública de adquisición.
Si bien el comunicado enviado a la Bolsa porteña por YPF no brinda más
detalles que la convocatoria a la asamblea general y extraordinaria y el orden del día,
especialistas estiman que la petrolera está dando un nuevo paso en el proceso iniciado tiempo atrás
para incorporar a un socio argentino a la empresa.
La nota, que lleva la firma del presidente de YPF SA, Antonio Brufau,
convoca a “los señores accionistas a la asamblea general ordinaria y extraordinaria que se
realizará el día 8 de enero de 2008, en la sede social de sita en avenida presidente Roque Sáenz
Peña 777”, en la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El orden del día de la convocatoria prevé la aprobación del programa de
emisión negociables por 1.000 millones de dólares y la adecuación del texto del artículo 7º
(transferencias de acciones) de los estatutos, a las normas de la Comisión Nacional de Valores.
En adjunto, la firma precisa el texto actual del artículo 7 y el
“proyecto de reforma de estatuto” que sostiene que “la oferta pública de
adquisición no podrá ser inferior a vente (20) días, ni exceder de treinta (30) días contados desde
la fecha de autorización de la solicitud de oferta pública por la Comisión Nacional de Valores de
Argentina”.
El socio argentino. Fuentes del mercado vinculadas a la negociación para la incorporación de
un socio argentino a YPF, señalaron que las conversaciones “se encuentran en una fase muy
avanzada, pero aún no hay nada firmado”.
“El acuerdo está prácticamente cerrado, pero no se firmó”
aseguró el informante bajo estricto off the record, para luego deslizar que el nombre de “ese
socio es Enrique Eskenazy”.
La fuente fundamentó su afirmación señalando que “de haberse
firmado ya se habría hecho público, porque la empresa está obligada —una vez firmada la
operación de venta— a comunicarlo inmediatamente a las Bolsas de Madrid, Buenos Aires y Nueva
York”.
































