La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Rosario, que conduce Antonio Donello, pedirá este viernes la “urgente intervención” del Ministerio de Trabajo de la provincia, frente a la decisión de la siderúrgica Acindar de paralizar por un mes las plantas que tiene en la Argentina —que involucra la de Heredia en la ciudad— como una forma de resguardar la situación de los cien trabajadores que se desempeñan en ese establecimiento.
Este jueves, los dirigentes del gremio metalúrgico local se reunieron con directivos de Acindar en la planta Heredia, luego de que la compañía en forma pública anunciara —sin haber informado previamente a los representantes gremiales de los trabajadores— la decisión de paralizar la producción. Sin embargo, durante la reunión, las partes no llegaron a conciliar una estrategia común.
Algo similar ocurrió en la acería de Villa Constitución, la empresa insignia del grupo, cuyos dirigentes sindicales indicaron que la decisión no fue consensuada con el gremio.
Aunque no trascendieron los términos del encuentro de este jueves en la planta de Heredia ni la propuesta que realizó la empresa a los trabajadores para transitar este proceso parcial de cese de actividades, desde la UOM Rosario indicaron que este viernes “se interpondrá un pedido de intervención urgente al Ministerio de Trabajo” de la provincia para informar de la situación y para que quede registro de esta situación frente a un eventual escenario de conflicto.
El representante legal de la UOM Rosario, Pablo Cerra, había señalado el miércoles que irían a “escuchar lo que tenga para decirnos la empresa y ver de qué manera esto afectaría a la producción en Rosario”.
La planta Heredia de Acindar, ubicada en bulevar Seguí al 7500, ocupa a cien trabajadores, tiene menores dimensiones que la acería de Villa Constitución —un ícono de la siderúrgica— y no cuenta, por ejemplo, con tren laminador como sí lo tiene la del sur santafesino.
La empresa del grupo indio Arcelor Mittal ya anunció que paralizará todas las actividades de sus plantas en Argentina desde el 18 de marzo al 15 de abril y en ese tiempo otorgarán vacaciones no gozadas y francos compensatorios al personal para no afectar por ahora los puestos de trabajo.
Lo hizo argumentando que las ventas cayeron entre 35% y 40% debido a la paralización de la obra pública en Argentina.