El temor de los inversores y operadores financieros a que resulte insuficiente
el plan de ayuda lanzado el miércoles por la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, se sumó a
los datos de inflación en los Estados Unidos para desparramar una ola de caídas en los principales
mercados bursátiles del planeta.
Sin embargo, el dólar se fortaleció y logró reducir
diferencias respecto de las principales monedas del mundo debido a que ya no será tan fácil operar
con apalancamiento en los mercados de divisas y a que la economía de los Estados Unidos mantiene
aún sólidos signos de actividad.
En la Bolsa porteña, el índice Merval volvió a ubicarse por
debajo de los 2.200 puntos, con una baja de 1,3% y un volumen de negocios de casi 189 millones de
pesos. Los títulos públicos volvieron a tener una jornada negativa en especial los nominados en
pesos.
En Wall Street, a pesar de estos contratiempos, y en medio
de un clima de constante volatilidad, finalmente el índice Dow Jones terminó con una leve suba de
0,3% debido a las perspectivas positivas de las acciones del sector informático. El S&P 500
subió 0,1% mientras que el Nasdaq retrocedió levemente el 0,1%.
Pero en el resto del mundo, la jornada fue netamente
negativa. En Tokio, el Nikkei bajó 2,5%, mientras que en Hong Kong las acciones perdieron 2,7%. En
la zona europea, en Londres, la baja llegó a casi el 3%, en Frankfurt 1,8%, en París 2,7%, en
Zurich 2,2% y en Madrid 2,3%. En la región, San Pablo, cayó 2,9%, Santiago 2,6% y México 1%.
El precio del petróleo cedió ayer 2 dólares por barril para
cerrar en Nueva York en 92,50 dólares en una jornada con toma de ganancias.
El dólar se fortaleció debido a que los operadores
consideran, al igual que el ex presidente de la FED, Alan Greenspan, que va a ser muy riesgoso a
partir de ahora continuar con las denominadas operaciones de "carry-trade", mediante las cuales se
financiaban con monedas baratas las compras de monedas caras. Frente al Euro, cerró 1,46
dólares.
A pesar de esta reacción, el primer ministro británico, Gordon Brown,
elogió la medida conjunta anunciada el miércoles por la Reserva Federal y otros cuatro bancos
centrales, que apunta a evitar una crisis crediticia en los mercados internacionales.