En relación a la carta de Jorge Colaccini titulada "¿Es problema de quién?", nosotros también sufrimos la "no actuación" de los organismos que competen a cada una de las continuas agresiones que hemos venido sufriendo desde hace muchos años. Vivimos en Pellegrini al 3900, al lado de un bar que regentean una madre y sus tres hijos. Desde que se instalaron se dedicaron sistemáticamente a insultar a nuestra anciana madre, Trinidad Muñoz. Estas agresiones verbales muy violentas y feroces ejercidas sobre una anciana que no podía repelerlas da una idea de su cobardía. El 6 de febrero de 2006 en respuesta a un reclamo a Tránsito intentaron golpearla, la amenazaron de muerte, de quemarle la casa, fabricarle una causa para perjudicarla y de hacerla morir de un infarto, causa que está en Tribunales. Este incidente presenciado por los clientes del resto-bar ubicados en las mesas de la vereda y por el personal de Tránsito, no mereció la defensa de una anciana de 87 años por parte de nadie. ¿Solidaridad con la violencia? Estas agresiones no sólo se manifiestan con insultos a las mujeres de nuestra casa, sino que además estos muchachotes patoteros nos han arrojado bombas de estruendo en horas de la madrugada sobre nuestra puerta, nos golpean la medianera con saña hasta la hora del cierre que puede ser 2.30 AM o más, música y golpes que comienzan al día siguiente a las 6 AM, cuando abren. Su basura en nuestra vereda, llamadas telefónicas amenazadoras en la madrugada, y un largo etcétera. Comenzaron con horario continuo 24 horas y con dos motos de reparto de comidas a domicilio que por supuesto estacionan y circulan en nuestra vereda, debajo de nuestra ventana hasta la madrugada, estacionamiento que se extiende a las motos de sus clientes, haciendo un ruido infernal con sus escapes abiertos. El ruido proviene también de una chimenea con motor descubierto, acondicionadores de aire, ventiladores, cajas de electricidad, medidores de energía todo sobre nuestra medianera. Y construcciones sin licencia de obra. La no actuación de los organismos de control les da impunidad para todo tipo de irregularidades. Hemos recurrido a la comisaría, Inspección de Bares, Tránsito, Tribunales, Municipalidad, Medio Ambiente, Obras Particulares, GUM. Yo también me pregunto: ¿no es responsabilidad del Estado actuar para evitar que los poderosos atropellen a los débiles?



























