Nadie duda de la buena voluntad del concejal Jorge Boasso con su nuevo proyecto para seguridad en los taxis. Pero mi estimado señor no está al tanto de pormenores. Las medidas analizadas siempre fueron formas como para desalentar al robo, nunca como para evitarlos. Eso hace que sus ideas caigan indefectiblemente en fisuras en dicho proyecto a saber: a) GPS: el sistema de rastreo satelital tiene la gran efectividad de saber dónde está el vehículo, pero de qué me sirve saber si no tengo a nadie que acuda a mi pedido de auxilio. Los que fuimos robados alguna vez sabemos que antes tales circunstancias no siempre podemos accionar un botón o lo que sea que habilite este sistema. B) Cambiar el medio de pago (tarjeta): la medida suena bien, pero yo chofer (que vivo de le recaudación diaria), de qué manera puedo acreditar mi trabajo del día y así llevar dinero a mi casa. Además, es un sistema ya probado alguna vez por otra empresa de radio satelital y pasó sin pena ni gloria, con demasiadas quejas por parte de usuario. C) Blindex: por lo que uno ha visto en otros lugares del mundo sólo es aplicable en autos de porte mediano a grande. Pero por costos o vaya a saber qué motivo la Municipalidad permitió Gol, Uno, Corsa, etcétera. Ante esto, si queremos aplicar este sistema, o le cortamos las piernas al chofer o al pasajero. Otro problema es que ya de por sí el pasajero no entiende que no podemos llevar a cinco personas (el seguro no los cubre), se imaginan si le decimos que podemos llevar a tres. ¿Complicado no? Lo que comparto con el concejal es que medidas como éstas fueron aplicadas en Nueva York, pero debo decirle que no fueron de las más importantes. La más importante fue la denominada "tolerancia cero", la cual no solo saturó de policías a dicha cuidad si no que también la dotó con elementos y leyes como para que las aplicaran en orden y forma. Y sólo de esta forma pudieron reducir la delincuencia. Sigo pensando que la idea pasa por desalentar el robo y no creo que ninguno de estos sistemas sea la panacea de las soluciones, si no son debidamente acompañadas con la labor política y también policial.































