Algunas cosas cambian de fachada pero continúan siendo un fraude, el Iapos es una de esas cosas. Los afiliados seguimos siendo agraviados una y otra vez y lo peor es que estamos condenados a cadena perpetua. No tenemos opción de elegir la salud que queremos, por la cual nos descuentan y mucho por los servicios que suelen no prestar. El sistema anterior era nefasto, ya que uno debía pelear con los auditores que te ponían mil trabas para autorizarte una simple colesterolemia o algún análisis de tiroides; se terminaba pagándola particular para evitarse el mal momento de verle la cara a la anciana que actuaba de censora. Como si uno fuera al médico por placer. Cuando el médico decía vamos a mandarle a hacer tal estudio uno empezaba a temblar, porque era cantado que no lo iban a autorizar y debía desembolsar el costo particularmente. Ahora la cosa se agilizó, es cierto, y las autorizaciones on line funcionan. El problema es cuando se te vence algún estudio (pasado un mes) y tenés que volver al médico para que te actualice la fecha, previo sacar turno, pagar la orden y en más de una oportunidad el plus que todos dicen que es inconstitucional y la mar en coche, pero si no lo pagás no te atienden. Una vez que tenés la orden actualizada, tenés que ir hasta Iapos donde supuestamente tendrían que actualizar la fecha de la autorización y darte un mes más de vigencia para realizarte el estudio que ya abonaste al autorizar anteriormente. Pero nada de esto es así, debés volver a abonar por un estudio que no te hiciste. Conclusión: pagás dos veces un estudio que no te hiciste. Y por más que te quejes debés pagar, si no no te lo actualizan y tenés que hacértelo particular. Me pregunto: ¿hasta cuándo los afiliados al Iapos tenemos que seguir sufriendo por un servicio que pagamos y que funciona a medias y el cual nos es impuesto por ley sin opción a escoger la salud que queremos tener?






























