El ingeniero Carlos Cheppi, actual secretario de Agricultura de la Nación, y que dirigiera el Inta durante muchos años, acercó antes de asumir un "proyecto agropecuario" a la señora presidenta que se resumía en 33 puntos que fueron ampliamente divulgados. Este "plan" que acercó, y uno supuso sería rector de su labor, hoy no encuentra manera de ser instrumentado. Delineaba llegar al 2015 con una producción de 148 millones de toneladas de granos, esto es un 55 por ciento más de la última campaña, 1.893.000 toneladas de carnes; un 42 por ciento más de producción láctea y muchos más. Asimismo, permitiría poner a la Argentina nuevamente en los primeros lugares como productor y exportador de los mismos. Sí, es cierto que debe llover y Dios parece decidir al respecto. Pero para llegar al 2015 con estos guarismos hay que tener decisión política de trabajar en ello. Quienes vimos partir a los jóvenes de los pueblos por falta de trabajo y expectativas, tenemos una responsabilidad mayor en que esto no vuelva a ocurrir. La naturaleza, reitero, hace mucho en la producción agropecuaria, como los productores con su labor y la tecnología con su aporte; pero podemos afirmar claramente que el gobierno puede ser tanto o más dificultando o apoyando. Han transcurrido ya algunos meses del plan presentado, pero elaborado por años de conocimiento del sector y también muchos días de oportunidad de gestión, el país todo espera no sean sólo sueños y nos pongamos todos, gobierno y productores, a trabajar conjuntamente para que no sean alucinaciones o letra muerta.































