Cartas de lectores

La hermana Theresa Varela

Cuando por algún motivo surge el nombre de una monja de nombre Teresa, instintivamente pensamos en la célebre Hermana Teresa de Calcuta

Domingo 22 de Julio de 2018

Cuando por algún motivo surge el nombre de una monja de nombre Teresa, instintivamente pensamos en la célebre Hermana Teresa de Calcuta; de origen albanés, ganadora en 1979 del premio Nobel de la Paz y declarada santa en 2016 (a 19 años de su fallecimiento) por el Papa Francisco, en virtud de sus milagros y su inclaudicable lucha contra la pobreza. Por su parte, la hermana Theresa Varela, oriunda de la República de Cabo Verde, un estado insular atlántico del occidente africano; tras haber misionado y estudiado en distintos países como Portugal, Italia, Estados Unidos, Colombia y Brasil, llegó a nuestro país en 1991. Se nacionalizó argentina y se estableció en el convento San Pedro Claver. Pero su espíritu emprendedor no entraba en sintonía con la vida del convento. Por ello, su vocación de servicio, iniciativa, imaginación y carácter desinhibido la llevaron hace 22 años (en 1996) a radicarse en la localidad cordobesa de San Marcos Sierras. Allí comenzó una arrolladora labor benéfica para favorecer a grandes y chicos carenciados. Su gestión entusiasta logró, para su noble causa, la colaboración de personas que aportaron trabajo y dinero que se tradujeron en magníficos emprendimientos. Así creó la Fundación Misión Esperanza y siete Centros Comunitarios en las afueras de Cruz del Eje, donde se les da a los niños alimentación, instrucción y talleres. Un logro importante de la Fundación es el inmenso y moderno "camión sanitario" que con equipamiento, grupo electrógeno, y médicos y personal de enfermería voluntarios, recorre no sólo el norte cordobés, sino también cada tanto, comunidades tobas del Impenetrable chaqueño. Con la colaboración de la Fundación por un Mundo Mejor, establecida por el recordado Jorge Guinzburg, el ex jugador y entrenador Carlos Bianchi y otros, construyó una escuela de artes y oficios para darles un mejor futuro a chicos muy pobres. La escuela funciona en lo que es la realización más espectacular de Theresa: Aldea la Esperanza, ejecutada en San Marcos Sierras en un predio de cuatro hectáreas, donado por una familia del lugar. Se trata de un verdadero complejo con talleres, consultorios, salas de clases, dormitorios, biblioteca, lavadero, panadería, criadero, vivero y salones de usos varios. Otra de sus notables obras es la granja y el tambo de donde obtiene alimentos para los centros comunitarios. Los 48 premios y reconocimientos obtenidos por la hermana Theresa Varela, la mayoría otorgados por la provincia de Córdoba, no le alcanzarán para igualar la fama mundial de Santa Teresa de Calcuta, pero sí para tener el profundo agradecimiento del noroeste cordobés, donde desde hace años desarrolla su cruzada en favor de los necesitados. Asimismo, goza del cariño y el respeto de la comunidad toba del Chaco y de quienes conocen su increíble trayectoria.

La mentira tiene patas cortas

Aclaro que la ex jueza Rodenas nunca me inspiró demasiada confianza. Pero sí le agradezco que con su actitud, la de inventar una historia sobre la muerte de una adolescente tras un aborto clandestino, en su discurso en el Congreso de la Nación no ha hecho más que contribuir al descrédito que han sabido ganarse gran parte de los que se dicen representar a los habitantes de nuestra patria. Vaya el mismo agradecimiento a todos los diputados que, dando muestra de deleznable corporativismo, no han dicho ni una palabra acerca del hecho, y que oportunamente la aplaudieron hasta casi llorar de emoción.

Un eterno agradecimiento

Con motivo del lamentado fallecimiento de Nilson P. Focante, queremos agradecer a tanta gente que nos acompañó en estos largos 20 años de lucha. En primer lugar a la doctora María Alejandra Bartoli, oncóloga, que siempre tuvo otra alternativa cuando parecía que nada quedaba por hacer. Lo atendió con un profesionalismo y una calidad humana que hicieron que nos sintiéramos muy seguros. Al doctor Villagí Leiva, padre; al doctor Javier Villagí, y al doctor Ciribé, siempre vamos a estar agradecidos de haber encontrado semejantes profesionales. Al doctor Arnaldo Mauro, cuya contención y dedicación fueron indispensables en esta última etapa, como a los doctores Willems y José María Daga, por acompañarnos en su suspiro final. A enfermeros y demás trabajadores del mencionado sanatorio, Sanatorio Parque y Clínica Regional Privada. Como a la enfermera Sandra Lingua, que lo asistió cada vez que lo necesitó. También nuestro más sentido agradecimiento a la mutual del sindicato del seguro Osseg, por brindarnos todo lo que su tratamiento requirió, en especial a Irene Rodríguez. Ellos fueron testigos de la batalla que le dio a esta enfermedad, siempre resistiendo con una fuerza incalculable. A todos, muchas gracias.

Un caso de vida o muerte

Necesitamos una educación sexual integral, responsable, para nuestros niños y jóvenes, para que el aborto deje de ser una opción. Y esto no es una utopía, sino que es un desafío tan grande como la creación de nuevos empleos, la eliminación de la pobreza o de la corrupción política, sobre lo que tantos presentan recetas y soluciones. El aborto legal no resuelve nada y tampoco sirve para el "mientras tanto", porque sabemos que la ley educa, y va a presentar este drama como única alternativa a aquellas niñas y jóvenes que llevan adelante embarazos de riesgo o no deseados ni planificados, y que necesitan contención, ayuda y orientación social antes que un turno en un hospital. Necesitamos construir una sociedad abierta a la vida, donde se la cuide y la defienda, sin importar el contexto de cómo se recibe. Con padres y docentes comprometidos y un Estado presente, con programas y políticas que promuevan la vida, que construyan una cultura más humanizadora como la clave para refundar una república más justa y fraterna, donde no se descarte a nadie. Porque el progreso de una sociedad se sostiene en el reconocimiento de los derechos a los más vulnerables e indefensos. El debate sobre el aborto no es "legal o clandestino". Es vida o muerte.

Una interesante charla industrial

El Centro de Capacitación Laboral Nº 6.619, Herrería de Rosario, y Soldadura de Villa G. Gálvez, agradecen a las empresas Esab Argentina, señor Marcelo Bertolo, coordinador de Marketing y Productos; a la señora Andrea Vazquez, Marketing y Distribuidores, oficiales de Esab; Arroyito Maquinarias, Ferretería San Luis, Districon, Procermet y Oxitodo, por la invitación a profesores y alumnos a una interesante charla. En la misma, que se llevó a cabo en el Salón Metropolitano hace unas semanas, con duración de ocho horas, se abordaron temas como práctica en novedades de equipamiento, ahorro energético, tecnología inverter, mejoras en la productividad, automatización robótica y aplicaciones automáticas. También agradecemos a los invitados en las demostraciones y prácticas en los equipos de soldadura de última generación presentados.

Los textos destinados para Cartas de los Lectores no deben exceder las 200 palabras. Tienen que consignar nombre y apellido del autor, número de documento de identidad, domicilio, número de teléfono y deben estar firmadas, sin excepción. La Capital se reserva el derecho a resumirlas y corregirlas. Enviarlas o traerlas personalmente a Sarmiento 763. Por correo electrónico a cartaslectores@lacapital.com.ar o a través de www.lacapital.com.ar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});