salud

Falta de formación y de empatía

Jueves 01 de Julio de 2021

Primeramente quiero aclarar que no pertenezco al grupo de personas que opinan que la pandemia no existe, que se trata de un plan siniestro orquestado para extinguirnos y creado por seres maquiavélicos, quien sabe con qué fines. Por el contrario, opino que es una tragedia humana sin precedentes, abogo por los cuidados extremos, por vacunas para todos y el máximo respeto y valoración de todos los profesionales de la Salud involucrados. Sin embargo y lamentablemente, lo que voy a narrar temo que pueda aportar argumentos a ese grupo. Mi sobrino de 40 años fue hisopado con resultado negativo luego de que personal de una empresa de urgencias –ante un cuadro de dolor de cabeza muy intenso y vómitos-, determinara su aislamiento ante la “presencia de Covid”. A los dos días se le reiteró el diagnóstico por parte de médicos de la misma empresa, a pesar de que en esa oportunidad tuvo (además) presión alta, y el dolor de cabeza se había hecho insoportable. Fueron varios los médicos que insistieron, ante las dudas de la familia, en que no era más que eso: Covid. Sólo tenía que aislarse. Acá debo rescatar el comportamiento de la única doctora que tuvo un acercamiento humano. Se llama Amira y dio muestras de un mayor entendimiento de la situación, acercándose al paciente y aceptando que debía ser trasladado a un centro médico, ya que lo suyo podía ser otra cosa. Se decidió consultar con una neuróloga amiga, quien de inmediato procedió a su internación: tenía un aneurisma que le había provocado un hematoma cerebral, un ACV. Fue intervenido de inmediato el domingo 20 de junio por la noche, y en estos momentos se recupera favorablemente. Agradecimiento eterno a los doctores María Soledad Oviedo y Sergio Petrocceli, y a todo el equipo de Neurocirugía del Sanatorio Parque, sin su intervención y compromiso la historia no hubiera tenido buen fin. A las empresas de emergencias, por favor capaciten mejor a sus médicos, están para eso. Para atender emergencias. Se perdieron días valiosos y se ganó un sufrimiento indescriptible por parte no sólo del paciente sino de toda su familia, consternada ante lo que hubiera podido evitarse desde el principio. Sólo me anima pedir que esto no le suceda a alguien más, nunca.

Graciela Martin

DNI 6.378.978

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