En una nota aparecida en La Capital del pasado 11 de septiembre, los responsables de la obra en construcción de calle 9 de Julio 1178 aclararon: "El obrero que cayó desde un segundo piso tenía todos los elementos de seguridad y por eso quedó colgado de una soga y sufrió heridas leves". Esto no hace más que mostrar el desconocimiento del reglamento de edificación o la negligencia de los responsables en las obras en construcción. Ese reglamento, por ordenanza 6605/98 y 6938/00, establece claramente que en todo trabajo con riesgo de caída al vacío, además de los elementos individuales de seguridad, deben existir redes de seguridad dos metros por debajo de la persona que está trabajando. Estas redes deben cubrir todos los posibles ángulos de caída, lo que prácticamente acota a cero los daños físicos. Invito al ciudadano para que compruebe la inexistencia de estas redes en prácticamente todas las obras en construcción que hay en la ciudad. Este punto de vital importancia para la seguridad es responsabilidad exclusiva de los empresarios; tampoco recibe la atención necesaria, que sería de esperar, de parte de todos los involucrados, sean éstos constructores, defensores de los trabajadores, autoridades provinciales y específicamente de parte de los responsables de la Municipalidad de Rosario, que por su cercanía geográfica son los primeros que deberían hacer cumplir las ordenanzas que rigen para los permisos de obras que autorizó.

























