Tragedias hay muchas y quizás la que aún no termina de cerrar es la que sucedió en el barrio de Once aquella fatídica noche. "Si se hubiera echo esto o se evitaba aquello", es lo que más se escucha. Y Dios quiera que haya justicia. Pero me queda la sensación de que en este país estamos en un Cromañón permanente. Porque aún no cicatrizamos heridas del accidente que se produjo en la autopista Rosario-Buenos Aires, a la altura de Arroyo Seco, cuando ocurrió otro recientemente, un poco más allá, cerca de Villa Constitución. Y los motivos no cambian, se sigue diciendo que se tendría que hacer esto o aquello. Lo más grave es que hablamos de vidas y mientras tanto se pasan la pelota para ver cómo diablos se prendió fuego a la par de la ruta. Y esto no queda atado sólo a un boliche o a una ruta, ¿cuántos accidentes por el mal estados de Circunvalación se suceden? ¿Cuántas familias de obreros de la construcción lloran por sus seres queridos que ya no están y que para ellos el "si se hubiera" o el "si se evitaba" ya no sirve? Entonces, quizás sea hora de que todos hagamos un mea culpa y seamos responsables en la calle. Pidamos que los sistemas de prevención funcionen, en beneficio de la vida.































