No es un arquero común. No es el típico guardián de los tres palos que sólo trata de evitar goles. No tiene nada que ver con el guardavalla tradicional que hace lo que puede ante el delantero que tiene la ventaja de tener la pelota en los pies. Nada de eso. Keylor Navas, el arquerazo que tiene Newell's, antes multicampeón con Real Madrid, es un verdadero artista del puesto.
No es una exageración. Verlo en acción es contemplar una obra de arte en tiempo real que combina destreza, genialidad, inteligencia, pericia, perfección y brillantez. No es casualidad que desde que llegó al parque Independencia es figura excluyente en casi todos los partidos, pero además es reconocido con aplausos y admiración por las hinchadas ajenas, como por ejemplo ocurrió el pasado lunes en el triunfo ante Tigre en Victoria.
Sin exagerar una palabra, lo de Navas roza la excelencia para moverse como un “Halcón” atento bajo los tres palos, tal su apodo en su país natal Costa Rica. Keylor tiene todas las características y los recursos de un arquero de elite, de un auténtico fuera de serie, de los que no abundan en este planeta.
Navas y su extraordinaria vigencia en Newell's
Y, a pesar de sus 38 años, continúa demostrando en su paso por el fútbol argentino su extraordinaria vigencia. Sigue evidenciando sus grandes virtudes en el manejo del oficio de dominar todos los secretos que guarda ese puesto tan específico, tan particular, que tan ingrato es con la mayoría de los guardametas mundanos, y que le ha permitido catapultarse a la categoría de rutilante estrella.
Verlo en acción enseguida llama la atención. Su concentración, los movimientos sutiles para ir achicando el arco, la forma genial de lanzarse a la pelota, sus reflejos felinos para estar adelantado un segundo a lo que hará el delantero. Los elogios no son exagerados. Porque hasta los hinchas rivales que primero lo sufren durante el partido, luego lo admiran y aplauden cuando termina su performance y camina hacia el vestuario.
Sin dudas es un arquero distinto, top, que está entre los mejores a nivel mundial de los últimos tiempos. Por algo llegó desde su humilde y amigable Costa Rica a la cima del equipo más poderoso del mundo como es el Real Madrid, y se mantuvo allí con brillantez.
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Navas frustra a los delanteros
Ahora lo disfruta Newell’s, todo el fútbol argentino en general y en cada actuación que ejecuta no deja de sorprender que es como que la pelota va a su encuentro, que parece que tiene un imán con el balón, que frustra a los delanteros y como ocurrió ante Tigre parece invencible, aunque está claro que no lo es.
Esto no significa que esté inmune a los errores y a las equivocaciones, a tener un mal partido o recibir algún gol de los denominados evitables, porque está claro que no un súper héroe.
La línea de rendimiento que atraviesa es altísima y viene de cotejos extraordinarios, para aplaudirlo de pie.
Sin dudas Newell’s cuenta con este valor agregado que también explica la remontada notable del equipo del Ogro Fabbiani. No se puede saber, tal vez con otro arquero la cosa sería distinta, pero tiene a Navas que se convirtió en una verdadera muralla que viene sacando todo lo que le tiran.
Naturalidad sobresaliente
Por supuesto que Keylor recibió y recibirá goles, que también cometerá errores, pero más allá de eso lo que llama la atención es su maestría para moverse en el área, su habilidad para cubrir las diagonales de los remates de los delanteros y el hecho de volar de palo a palo con una naturalidad sobresaliente.
Ya se puede recomendar el plan de ir ver en vivo algún partido de Navas, a riesgo de que ocupa el puesto más cruel del fútbol, pero vale la pena el intento porque en un fútbol cada vez más ordinario, de vuelo bajo y resultadista, que haya un resplandor de virtuosismo es para deleitarse con los cinco sentidos.