Luego de un refuerzo presupuestario conseguido a fines de noviembre, la
Universidad Nacional de Rosario (UNR) se apresta a transitar un 2008 con mejoras pendientes en
cuestiones académicas y edilicias. "El presupuesto con el que contamos significa un desahogo con
respecto a años anteriores", apunta el vicerrector de la casa de altos estudios rosarina, Eduardo
Seminara. Si bien la faz financiera es parte de las preocupaciones históricas de la Universidad, la
autoridad considera que hay muchos temas que es necesario debatir, como la vinculación con el medio
y la planificación estratégica de la ciudad. Cuestiones en las que considera que la UNR no puede
estar ausente, y que "debe participar mucho más protagónicamente en la construcción de un modelo de
desarrollo para la región donde está enclavada".
Con las últimas modificaciones en las partidas destinadas a la educación
superior, la Universidad local recibió un refuerzo presupuestario cercano a los 10 millones de
pesos, por lo cual los fondos totales con los que contará para 2008 serán del orden de los 310
millones y medio de pesos. Cifras que Seminara anticipa van a permitir cubrir sobre todo déficit
que la institución arrastraba desde años anteriores en el área de salud.
Con 73.500 alumnos, y cerca de 9.200 cargos docentes —según datos del
Ministerio de Educación nacional— la casa rosarina destina actualmente cerca del 95 por
ciento de su presupuesto al pago de salarios. Aunque gracias al refuerzo financiero prevé un
escenario mejor que el actual para el año entrante, el vicerrector anticipa mejoras para la
docencia, como el caso del plan lanzado por la Secretaría de Políticas Universitarias para rentar a
los docentes que no cobran por sus funciones. "Actualmente estamos en vías de regularizar a más de
200 profesores en esta situación", apunta.
Si bien cifras de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu)
advierten que son cerca de 30 mil los docentes que revisten en esta situación, y alrededor de 1.400
en la UNR, Seminara apunta que más de 400 estarían en condiciones de acceder a ese programa
nacional, que tiene como condición rentar a ad honórem "puros". Es decir, aquellos que no tengan
ningún otro cargo dentro del sistema, que están frente a curso, y con un mínimo de antigüedad.
La discusión abierta por la ley de educación superior es para Seminara uno de
los principales temas que estarán presentes en la agenda de las universidades para el año entrante.
Considera que el ámbito natural de esa discusión pasará por el Consejo Interuniversitario Nacional,
aunque subraya que los órganos colegiados de la UNR no estarán ajenos a este tema. "Sería
importante si el Consejo Superior fija una posición sobre eso, más allá de los mecanismos de
participación que planteará seguramente cada fuerza política", apunta la autoridad.
Pero también considera que existen temas pendientes que merecen un espacio para
la discusión. En este sentido, el funcionario puntualiza que es necesario "discutir cuál es la
relación Estado y Universidad, una vinculación con la sociedad que no sea solo visitar las
entidades intermedias, sino tener un vínculo asociativo y de reciprocidad mucho más fuerte".
Por eso Seminara concluye que "la Universidad debe participar mucho más
protagónicamente en la construcción de un modelo de desarrollo para la región donde está enclavada,
opinar sobre calidad de vida, medio ambiente, pobreza y trabajo, y sobre todo planificar qué
universidad necesitamos de acá a 10 años".