Si se piensa que elegir un nombre es también un acto de cultura, un hecho que funda identidad, las historias de esas decisiones son indisociables de un contexto de pertenencia. Y, así como hay chicos que se llaman Diego o Lionel, por los ídolos futbolísticos de diferentes generaciones, hay niños y niñas que llevan nombres de artistas, de personajes de ficción, religiosos o de líderes políticos. Nombrar es también un acto amoroso.
Las que siguen son las historias de esas mujeres nacidas bajo el nombre de Eva, algunas en la década del 50, otras en los 60 cuando aún estaba en vigencia el decreto de la llamada Revolución Libertadora que prohibió "las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas artículos y obras artísticas" relacionadas al peronismo. Y están las Eva de los 70, las de la democracia y las hijas de las feministas que reconocen a la impulsora del voto y la organización política de las mujeres.
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Mirta Eva Designa: "Llevo el nombre con responsabilidad"
"La familia de mi mamá pertenecía a una comunidad de pueblos originarios, no sabían leer o escribir, la de mi papá era una mezcla de agricultores italianos también analfabetos y de una aristocracia criolla venida a menos. Toda esa gente, que sufrió la explotación en carne propia, en el primer gobierno de Perón se volvió totalmente peronista porque no se volvieron ricos, pero experimentaron una vida digna. En ese contexto me crié y por eso me llamo Eva", se presenta Mirta Eva Designa y asegura que su segundo nombre es tanto o más importante que el primero.
Mirta nació el 3 de marzo de 1952, apenas cuatro meses antes de la muerte de Eva Duarte, un acontecimiento que en su casa se vivió con verdadera tristeza. Ahora está jubilada, pero no puede quedarse quieta, es presidenta de la comisión vecinal y tesorera del Centro de Jubilados, de la localidad de Pérez.
Dice que nunca renegó de su nombre. "Creo que fue una elección adecuada. Me gusta de Eva su manera diferente de dirigir las políticas sociales, de construir dignidad en una época en que lo único que existía era la limosna, que puede resultar humillante. Y la idea de construir comunidad, en este mundo tan individualista es muy necesario".
Mirta Eva Designa
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
María Eva Di Marco: "El legado son las convicciones"
María Eva Di Marco revisa algunas fotos que le prestó su mamá. En una está chiquita, con una pollerita a cuadros, al lado de Hugo del Carril, en otra un poco más de adolescente con Leonardo Favio, en medio de festejos de una unidad básica. Es la única hija de una pareja que se conoció en los sesenta en un acto peronista. "Ellos siempre siguieron militando, muy activos y siempre fue un tema prioritario en el hogar. Yo participaba de todo eso y llevé siempre con naturalidad y alegría mi nombre", explica la psicóloga, trabajadora de salud pública que nació el 30 de septiembre de 1963 y a quienes sus padres llamaron María Eva, aún cuando estaba vigente el decreto de proscripción del peronismo.
Ni en ese momento, ni en la última dictadura cívico militar, María Eva no era un nombre más. "Yo siempre llevé muy bien mi nombre porque era un nombre que iba acompañado de las convicciones de las prácticas mismas, de lo que sucedía a mi alrededor". De Evita destaca "la potencia que le dio en ese momento histórico al peronismo, que haya sido una mujer que pudo reconocerse en la necesidad del otro desde su propia historia y desde allí obrar en consecuencia: organizarse, junto a otros, para que más personas pudieran acceder a derechos, para que hubiera justicia social. Y poder comunicar todo como lo hacía, con mucho amor".
María Eva Bravo: "Mi mamá amaba a Eva"
María Eva Bravo nació un 3 de julio, por coquetería evita decir de qué año, sólo aclara que fue después del fallecimiento de Eva. La familia vivía en Buenos Aires, así que fue una enfermera del Hospital Argerich la que sugirió que la bebé se llame María Eva.
"Mis padres eran peronistas, mi mamá amaba a Eva", recuerda ahora esta mujer que participó activamente de las últimas campañas peronistas. "Cuando Alberto y Cristina llegaron a la presidencia lo festejé enormemente. Sentí entonces que había cumplido con mi madre", confiesa y dice que lleva su nombre con mucho orgullo "porque María Eva Duarte fue es y será la mujer más importante de la Argentina".
Eva Domínguez: "La historia de Eva nos atraviesa"
Eva Concepción Domínguez nació el 2 de junio de 1964. Su nombre lo eligió su papá, militante peronista, delegado de la ex fábrica Schlau. Sin embargo, Eva recién empezó a usar su nombre en 2010, después de que un femicidio quebrara la paz de su familia y ella se transformara en una referente de Mujeres de Negro, una organización que busca poner fin a la violencia de género.
"Cuando nací, mamá y mis hermanos me quería llamar Daniela Diana, pero papá me anotó como Eva Concepción. Enojados, mis hermanos me pusieron un apodo yo me llamo Vicky para la familia. Tuve que hacer todo un trabajo para revalorizar mi nombre", cuenta Eva, sentada en el comedor de su casa de barrio Ludueña, a donde aprendió a llevar el nombre que le había tocado.
Eva es cuñada de Vanesa Celma, una mujer de 36 años, que cursaba un embarazo de 8 meses cuando su pareja la prendió fuego. Fue hace doce años y Eva todavía reclama justicia. "Me crié en una casa de militantes peronistas, de personas que vivieron todo el proceso de reconocimiento de derechos que habilitó Perón. Pero en mi vida adulta, fui un ama de casa, hasta que pasó lo de Vanesa y empecé a participar de los encuentros de mujeres y a capacitarme", relata. Así se reconcilió con su nombre. "Rescato como Eva nos resignifica, sobre todo a las mujeres que seguimos luchando, su historia nos atraviesa", concluye.
María Eva Ferrigno: "Es un nombre que despierta amores y odios"
María Eva Ferrigno preside la Asociación Nazareth, que desde los 90 trabaja en asistencia a personas con consumo problemático de sustancias. Nació el 6 de marzo de 1971, primera hija de una pareja de militantes de la Juventud Peronista su nombre estaba decidido incluso antes de que ella naciera.
"Es un nombre que tiene un sentido muy fuerte, que despierta amores y odios. En la dictadura yo viví como en dos mundos paralelos; dentro de casa era una cosa, pero la inclusión escolar era difícil. Con la democracia la figura de Eva se resignificó y tuvo más aceptación", explica Ferrigno y asegura que a ella misma le llevó tiempo aceptar su nombre. "Yo seguí internamente el mismo proceso. Hoy en esta etapa de adultez, llevo muy bien su nombre, en el medio del pecho y con mucho amor", rescata.
María Eva Salomón: "Hoy puedo decir con orgullo que me llamo Eva"
Fue muchos años después, pero el nacimiento de María Eva Salomón coincidió con el día de la muerte de Eva Perón. Llegó al mundo el 26 de julio de 1971, a las 8.25 de la mañana. Ninguna familia "de peronistas de alma" podría dejar pasar la señal. "Mi hermano más grande se llama Juan Domingo, así que a mi me pusieron María Eva", resume la mujer. Su papá, Juan Domingo Salomón, era dueño de un bar comedor en el Puerto y fue detenido el 8 de enero del 77. Desde entonces María Eva sigue buscándolo.
"Me pasaron muchas cosas en relación a mi nombre y a mi historia. Cuando mi mamá se quedó sola, con nosotros todos muy chicos, me enojé mucho con Perón y con el mundo entero, después cuando fui creciendo fui comprendiendo cómo eran las cosas. Hoy puedo decir con orgullo que me llamo Eva y siempre digo que no soy peronista, soy evista. Me parece una mujer grandiosa y también hoy siento orgullo de haber nacido ese día, sobre todo porque imagino el orgullo que habrá sentido mi viejo", afirma.
María Eva Juncos: "Evita con un celular haría un desastre"
María Eva Juncos tampoco le escapó a las efemérides: nació el 17 de octubre del 73. "Mi papá no esperó a que mi mamá saliera de la sala de parto, se fue corriendo al Registro Civil para anotar a la nena", dice con gracia esta taxista, creadora de la aplicación She Taxi, hija de una pareja de militantes de la Juventud Peronista, que tenían una imprenta en su casa. "Aún así, a mi mamá no le gustó nada la elección y de niña me llamaba Vivi, todos en el barrio La Florida me conocen así", recuerda.
De esas épocas de niña recuerda también las acaloradas discusiones sobre política. "Creo que Eva es una mujer impresionante, que en su momento despertó tanto amor como odios irracionales y que pese a que hoy vivimos en otro mundo, sigue vigente", afirma y concluye con una pregunta que no tiene respuesta fácil: "¿Te imaginás a Evita con un celular?, te haría un desastre. ¿No?".
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Foto: Virginia Benedetto/La Capital
Eva Benassi: "Me decían Evita Capitana"
Antes de contar su historia, Eva Benassi aclara que no se llama Eva. Dice que pese a que todos la conocen por ese nombre, el que figura en su documento es María Evangelina. Licenciada en Trabajo Social, docente e investigadora de la UNR, dice que adoptó el nombre de Eva en parte porque desde niña la llamaban así en su casa, en parte por un reconocimiento a los valores y principios que inspira Eva Perón. La menor de cuatro hermanos Benassi nació el 16 de enero del 82, once meses antes de que Raúl Alfonsín asumiera la presidencia. "Mi familia estuvo muy cruzada por la dictadura y creo que esos años fueron liberadores", señala.
Los tíos de Eva, Carlos Laluf y Marta María Benassi, estuvieron secuestrados en la Quinta de Funes y permanecen desaparecidos. El hijo de ambos, Carlos, creció en la casa familiar de Eva. "Yo no conocí a mis tíos, no vengo de una familia peronista, igual de niña todos me llamaban Eva y los amigos de mis viejos me decían "Evita Capitana" y yo fue definiéndome de esa forma. En mis redes sociales soy Eva, también para mis alumnos, mis hijos, mi pareja. Actualmente todos me conocen así", señala.
Y lo celebra. "Eva Perón fue una de las personas más importantes de la política argentina. Su trabajo en la Fundación, su definición de las políticas sociales, la idea de dignidad. Hay una fase de ella que dice algo así como que el verdadero significado del amor es dar la propia vida, no lo que sobra o las migajas. Fue una revolucionaria".
Eva Serrano
Homenaje a Eva Perón. Evita. Mujeres que se llaman Eva. 70 aniversario de la muerte de Evita. Las Evas
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
María Eva Serrano: "Mi papá no se equivocó"
Preguntar el origen de los nombres de los hijos de la familia Serrano es innecesario: las mellizas se llaman María Eva y María Isabel; el varón, Juan Domingo. María Eva nació el 9 de octubre del 83 y desde que tiene memoria escucha la anécdota sobre el empleado del Registro Civil que osó preguntarle a su padre si estaba seguro de los nombres elegidos, si no tenía miedo, una observación que desató la ira de Pantaleón, flamante padre de convicciones inflexibles.
"Mi papá era peronista, delegado sindical, detenido en la dictadura y creo que consideró la pregunta como ofensiva. Le contestó que yo iba a llevar muy bien ese nombre y no se equivocó", cuenta, del otro lado del teléfono, la mujer que ahora trabaja en la oficina de atención al público del mismo registro.
María Eva recuerda también que en la escuela primaria su nombre generó algunas cargadas, pero que fueron más las veces que le abrió puertas. "Ahora lo tomo como una bendición, de chica no lo pensaba así. Rescato sus convicciones, su compromiso con el pueblo y con las mujeres. Las mismas cosas por las que ahora lucho".
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Foto: Sebastián Suarez Meccia / La Capital
Eva Juliana Calabria: "Estaba predestinada a llevar ese nombre"
Eva Juliana Calabria nació el 22 de agosto del 84. Ese mismo día pero 33 años antes, en un acto multitudinario Eva Perón, ya enferma, anunciaba que no sería candidata a vicepresidenta. "Creo que ya estaba predestinada a llevar ese nombre", dice ahora la abogada laboralista que cuando llegó al mundo fue recibida por los compañeros de militancia de su padre que masivamente fueron a conocer a la recién nacida al hospital Italiano, después del acto por el Día del Renunciamiento.
Segunda de cuatro hijas, con una abuela paterna, Olga, con quien de niña compartía la lectura de "La Razón de mi vida" y que le regaló su carné de afiliación al partido peronista femenino, Calabria dice que su nombre la atraviesa tanto como las convicciones de su familia. "De chica siempre me movilicé ante la injusticia, en la escuela era amiga de todos, participaba del centro de estudiantes, ya de adulta ese compromiso también lo llevo a mi profesión y sigo participando en una biblioteca popular en Empalme Graneros donde empecé a militar de chica", cuenta.
Y relata una anécdota relacionada con su nombre. "Una vez un cliente me preguntó si me llamaba Eva por Evita. Le contesté que sí y el me dijo "Me lo imaginaba", después me aclaró que él no estaba de acuerdo con el peronismo. El juicio fue largo y terminó muy bien, entonces le dije: "Vio que para defender los derechos de los trabajadores no hay nada mejor que una abogada peronista", recuerda con una sonrisa y afirma que "el nombre nos viene dado, algunos lo llevan como una carga, yo lo siento como una responsabilidad". Pasaron muchos años de aquel juicio, pero su cliente todavía le manda saludos cada Día del Abogado.
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Foto: Sebastián Suarez Meccia / La Capital
María Eva Dafne: "Mi abuela era casi devota de Evita"
María Eva Dafne nació el 28 de marzo del 84. Soy la menor de tres hermanos, de una familia "muy pero muy peronista". Sus abuelos militaron en la resistencia, después del golpe del 55, "mi abuelo organizaba reuniones para escuchar los discos de Perón que mi abuela llevaba escondidos debajo de la campera", cuenta.
"Mi abuela era casi devota de Evita, cuando nos quedábamos a dormir en su casa nos contaba historias que siempre la tenían como protagonista: entregando juguetes, máquinas de coser, bicicletas, guardapolvos zapatos. En su casa había fotos de Eva por todos lados, incluso cuando alguien tenia un problema ella decía "Evita nos va a ayudar". Tenia casi una relación mística", recuerda con cariño, desde su casa de barrio Tablada, construida al lado de la de su madre.
Con toda esa historia, "no puedo llevar este nombre más que con orgullo, para mi siempre fue muy significativo. De chica lo sentía como un honor, como algo muy importante. Nos criamos con la imagen de Evita como una luchadora, como alguien que luchó para que los pobres tengan dignidad y trabajo. Fue una persona humilde y pudo hacer cosas grandes, por eso la juzgaron y la criticaron mucho. Pero por eso también, muchos la amamos".
Eva Durà
Homenaje a Eva Perón. Evita. Mujeres que se llaman Eva. 70 aniversario de la muerte de Evita. Las Evas
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
María Eva Dura: "Me alegra que mi nombre hable por mí"
María Eva Dura nació en abril de 1984. "Creo que mis padres nunca barajaron otros nombres para mí", asegura la hija mayor de una pareja de militantes y adherentes peronistas. Para ella no fue tan fácil. Según cuenta, tuvo distintas etapas en relación a su nombre.
"En mi casa me llamaban Mari. En mi primera infancia era como que cada vez que me llamaban por mi nombre completo era como que decían es la nena de un papá peronista, en el menemismo sentía una mirada de adhesión y de rechazo que no siempre entendía, no era algo que pudiera procesar en ese momento. En mi adolescencia, cuando empecé a estudiar en Humanidades y Artes, sí me empecé a identificar y a presentarme como Eva, elegí ser Eva en lugar de Mari, empecé a presentarme de otra manera", dice.
El punto de inflexión definitivo fue la crisis del 2001, "ahora me alegra que mi nombre hable por mí, creo que me evita dar muchas explicaciones cuando alguien me conoce. Mi hijo me dice Evita y eso me da mucho alegría, pero no siempre fue así de fácil", afirma.
Para María Eva, a partir del 2003 la figura de Evita tuvo una resignificación, "aún entre los detractores del peronismo su figura es más aceptada que en otras épocas", en lo personal rescata "lo fugaz de su vida y que haya podido hacer tanto en tan poco tiempo y con una visión tan de futuro".
María Eva Testa
Homenaje a Eva Perón. Evita. Mujeres que se llaman Eva. 70 aniversario de la muerte de Evita. Las Evas
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
María Eva Testa: "Llevo mi nombre como estandarte"
María Eva Testa nació el 09 de mayo de 1985, es la menor de siete hermanos, cuatro mujeres y tres varones, y "la única en la familia que lleva un nombre peronista", dice con una sonrisa. La elección fue de su mamá. "Mis viejos no militaban, no me hablaban de política, creo que el nombre vino en la sangre, tenía que ser mío, porque soy la única militante activa de la familia, la que le gusta la política, el trabajo social", señala esta acompañante terapéutica para niños, militante y candidata a concejal de Capitán Bermúdez.
De chica, afirma, no tenía idea de quien era Eva Perón. "Lo fui descubriendo a medida de que fui creciendo y me fui adueñando de su nombre, lo fui haciendo mío. Hoy, que tengo 37 años, lo llevo como estandarte. Eva es la mujer que más admiro de nuestra historia. Llevar su nombre no solo es un honor, es ser parte de la lucha, de la búsqueda de la justicia social, es darte cuenta que no son solo palabras, y ver que Evita resuena en las chicas jóvenes, en un presente tan complejo y con tanta falta de compromiso, es darse cuenta de lo importante fue Evita".
María Eva Bellini: "Eva sembró muchas Eva"
María Eva Bellini es licenciada en Economía y está a cargo de la subsecretaría de Planificación de Políticas de Políticas de Igualdad de la provincia. Nació el mismo día que Eva Duarte _el 7 de mayo, pero de 1987_ antes de que sus padres tuvieran tiempo de definir un nombre y esa coincidencia inclinó la elección de María Eva.
"En la primaria, los compañeros de curso me cargaban con mi nombre. Recién en la secundaria y más aún en la facultad, cuando empecé a conocer su historia, empecé a sentir orgullo por llevar ese nombre", recuerda y no le cabe dudas de que "Eva sembró muchas Eva".
Si tiene que elegir una faceta de su legado, la rescata "como cuadro político, como una mujer que en la década del 50 construyó poder, condujo y tomo decisiones de las más altas, visibilizó a las mujeres en la participación política y demostró que podemos ser fuertes, aún en lugares muy masculinizados".
Eva Marisol Acosta. "Era una mujer con grandes sueños"
Eva Marisol Acosta llegó a los ocho años con sus padres y sus siete hermanos a vivir a Rosario y dice que entonces le cambió la vida. Había nacido el 11 de julio del 87 en la localidad de Roque Sáenz Peña (Chaco), una ciudad donde no podía ir a la escuela porque no había bancos para los chicos de la comunidad qom. Y a ella le encantaba ir a la escuela.
"Me bautizó mi abuelo, muy peronista, y yo me siento muy identificada con ella porque ayudaba a los más necesitados y no le gustaba que los pobres la pasen mal, como la estamos pasando mal ahora", dice mientras busca entre las pocas cosas que tiene en su casa de Almafuerte al 2000 una imagen de Evita. En el barrio todos la conocen, ayuda a sus vecinos a hacer los trámites ante la Ansés para gestionar jubilaciones o ayudas sociales. Y ahora está intentando armar un comedor al que piensa llamar "Sueños cumplidos", junto a referentes del movimiento Evita de Pueblos Originarios.
"Es uno de los sueños que tengo por cumplir, para que los chicos del barrio reciban un baso de leche o una torta frita, porque los comedores del barrio no dan a basto. Y también que todos tengan un techo, un plato de comida y un salario digno, que al barrio llegue el pavimento, porque cuando llueve no podemos ni salir a cirujear y nuestras familias dependen de eso", dice.
Julia Eva Irigoitia: "Rescato que quisiera sábanas de seda para los pobres"
Julia Eva Irigoitia nació el 18 de julio de 1988, única hija mujer de una pareja de militantes de la Juventud Peronista a nadie sorprende su segundo nombre. Pero no todo es lo que parece. "Yo me iba a llamar Julia Soledad, Julia por el personaje de una película que mi mamá amaba y Soledad por una ex novia de papá. Ambos estaban de acuerdo. El obstetra que atendió a mi mamá era un compañero de militancia de mis viejos, el negro Elizalde, y ni bien nací les preguntó como me iban a llamar. Mi mamá contestó Julia Soledad y el negro la increpó: ¿No le vas a poner Eva?, dijo. Y acá estoy yo: Julia Eva Soledad", sorprende risueña la concejala justicialista.
El nombre, dice, nunca le representó una carga, sino un orgullo. "Rescato de ella su recorrido político vinculado al laburo social, al trabajo territorial, su dolor visceral frente a la injusticia social, rescato que quisiera sábanas de seda para los pobres, no quería igualar para abajo, sino que todos podamos tener una vida digna. Hay una frase que me parece inmejorable que es "sangra tanto el corazón del pobre que hay que correr y dar sin esperar", ella venía de una condición humilde, vivió en carne propio la pobreza, y eso caló hondo en su práctica política. Para mí, eso es lo que mejor la representa".
Eva Bermudez Monjes
Homenaje a Eva Perón. Evita. Mujeres que se llaman Eva. 70 aniversario de la muerte de Evita. Las Evas
Foto: Virginia Benedetto/La Capital
Eva Bermúdez Monjes: "Fue una mujer que ayudó a la gente"
"Entre mis abuelas y tías, hubo Evas en todas las generaciones. Yo hubiera querido llamarme Eva, pero mis papás militantes de izquierda no siguieron ese legado", se lamenta Carolina Monjes, mamá de Eva Bermúdez Monjes, una niña de 9 años que habla de Evita y del voto femenino y lamenta que en la escuela no se enseñe más historia argentina. "Además del voto, lo que más me interesa de Eva es que fue una mujer muy buena, que ayudó mucho a la gente".
En mayo de 2019, Carolina y Eva participaron de la obra "Cien Evitas", para conmemorar el centenario del nacimiento de Eva Perón. "Cuando con mi compañero nos enteramos que íbamos a tener una hija, no dudamos que se llamaría Eva. Discutimos un poco el María, al final decidimos sacárselo porque nos parecía muy cristiano", recuerda Carolina y afirma que el legado que quiere para su hija es "la importancia de participar, creo profundamente en la participación política de las mujeres y en la lucha de lo sectores más postergados, más desprotegidos. Y eso es lo que quiero transmitirle a mi hija", cuenta con emoción.
María Eva Jaimes: "Una mujer que luchó por los derechos de todas"
María Eva Jaimes tiene seis años y deja sorprende cuando se pone a explicar, de corrido y con una vocesita aguda, que lleva ese nombre porque "María Eva Duarte de Perón fue una chica que luchó por los derechos de las mujeres, de los hombres, de los chiquitos y de las chiquitas y escribió una regla para que las mujeres puedan votar, que fue muy importante, y las mujeres la iban a votar, pero justo se murió. Una lástima, porque creo que hubiera llegado a presidenta", dice así, casi sin respirar entre frases.
La mamá de María Eva, Laura Prina, la escucha con una sonrisa. Junto a su pareja, ambos docentes, ambos militantes, no dudaron cuando tuvieron que elegir nombre para su hija, la primera mujer de tres hermanos. "María Eva llegó después de muchos años. Y cuando nos enteramos que iba a ser nena nos pusimos muy felices. Ni tuvimos que discutir el nombre: para nosotros Evita fue un ejemplo de mujer y así se lo hemos transmitido a ella", explica Laura.
Por sobre todo ese legado, Laura destaca "la lucha para que todas las mujeres tengan un futuro distinto. Eso es lo que más me emociona y el anhelo más grande que tengo para mi hija", dice.
Informe de la serie #A70AñosDeLaMuerteDeEvaPerón