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Viernes 28 de Octubre de 2016

Podrían evitarse 40 mil muertes en la región si los autos fuesen más seguros

Un estudio encargado por el BID destaca la diferencia de protección que tienen los conductores latinoamericanos y los europeos

Los resultados de un estudio encargado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre la seguridad de los autos que se venden en Latinoamérica son, al menos, desalentadores, ya que los especialistas sostienen que un rodado nuevo vendido en la región está atrasado una media de 15 años respecto de los dispositivos de salvaguarda en modelos de las mismas automotrices en Europa.

El estudio asevera que si alguien compra en estos momentos un coche nuevo en Argentina, cuando salga a la carretera estará tan protegido como a bordo de uno vendido en la Unión Europea hace 15 años. Si lo adquiere en México, de media, se pondrá al volante de un vehículo con unas prestaciones de seguridad similares a los que circulaban en la UE en el año 2000. "Aunque estos son supuestos conservadores. Es posible que los automóviles en estos mercados emergentes estén hasta 20 años más retrasados", dicen los autores del reciente estudio sobre seguridad vial en Latinoamérica, que concluye que, de aplicarse en los coches de la región unos estándares de seguridad similares a los del Viejo Continente, se podrían prevenir hasta 40.000 muertes en accidentes de tráfico en Argentina, México, Chile y Brasil durante los próximos 15 años.

En Argentina la cuestión ofrece matices marcados. El Volkswagen UP!, el más barato de la automotriz alemana, sometido a prueba de choque por el laboratorio especializado Latin Ncap tuvo cinco estrellas, el máximo puntaje. El modelo básico de la pick up Ford tiene los mismos dispositivos de seguridad que equipan autos de gama media en Europa.

Sin embargo, y a pesar de tener los precios más altos en dólares que el resto de los países de la región, recién el año pasado el gobierno estableció la obligatoriedad de dotar a los autos nuevos de bolsas de aire (airbags) en el frente para conductor y acompañante, además de los cinturones de seguridad. De modo que las automotrices, al presentar modelos nuevos en el país, se atienen a la ley y los modelos básicos no tienen todos los dispositivos de seguridad que equipan a esos modelos en Europa, al menos en versión standard.

Los modelos diseñados hace más de 20 años tienen registros de seguridad muy pobres, como el Fiat Palio, el Renault Clio Mio y el Chevrolet Corsa, siempre tratándose de unidades cero kilómetro.

El nuevo informe del BID y Global Ncap (un programa internacional para combatir la siniestralidad) publicado el miércoles incide en un problema acuciante que se evidencia en las más de 130.000 muertes anuales en siniestros de tráfico en Latinoamérica, tasa de mortalidad que cuadriplica a la europea. Además, el sector ha denunciado cómo los fabricantes venden en la zona los mismos modelos de automóviles que en Europa y EEUU, pero con peores prestaciones de seguridad, cuestión que afecta a los autos más baratos, los más vendidos.

Con el objetivo de revertir la situación, la ONU ya impulsó en 2015 un plan para presionar a los gobiernos de la región a fin de que endurecieran su legislación. Y, aunque el estudio del BID admite que algunos países latinoamericanos han aprobado algunas normas para incrementar las exigencias de seguridad en los vehículos, aún existe una "brecha significativa" entre la región y los Estados desarrollados.

Ahorro. La tasa de mortalidad vial en Latinoamérica asciende a 19,2 personas por cada 100.000 habitantes, frente a las 10,3 de Estados Unidos y las 5,1 de Europa.

Los investigadores calculan que la mejora de las prestaciones de seguridad en los vehículos ahorraría 64.000 millones de dólares al evitar 40.000 muertes y otros 79.000 millones al reducir los heridos en 400.000.

El BID exhorta a todos los Ejecutivos a adoptar "sin demora alguna" medidas de seguridad, que incluyen cinturón y anclajes homologados en todos los asientos, subrayó Dalve Soria Alves, coordinador de Seguridad del BID. "Sabemos que los fabricantes de automóviles pueden, pero no cooperan", precisó.

"Los gobiernos tienen que actuar ahora para salvar las vidas de sus ciudadanos, que merecen los mismos niveles de protección que los europeos o estadounidenses", advirtió María Fernanda Rodríguez, presidenta de Latin Ncap.

Las predicciones de los autores del informe se basan en las estimaciones de muertes prevenidas en Gran Bretaña gracias a los avances en seguridad en un período de 15 años. Un factor que han combinado con los cálculos sobre crecimiento del parque de vehículos en esta región y las tendencias de las tasas de víctimas en los mercados emergentes. De esta forma, la disección de los datos por países concluye que en Argentina podrían evitarse hasta 1.400 muertos hasta 2030; 750 en Chile; 3.500 en México, y 34.000 en Brasil, donde se estima que fallecieron más de 10.000 personas en accidentes de tráfico solo en 2010.

Paralelamente a la publicación del estudio del BID, la Fundación Mapfre difundió otro informe sobre seguridad vial infantil en Latinoamérica. Según sus cifras, más de 5.000 niños de 0 a 14 años mueren anualmente en un accidente de tráfico en esta región. "México y Brasil acumulan cerca del 50 por ciento de los menores fallecidos en los 18 países analizados", destacan los autores del trabajo, quienes destacan que, en 2015, todas las naciones estudiadas presentaban lagunas en su legislación sobre el uso obligatorio de las sillitas para niños, denominadas técnicamente sistemas de retención infantil y comúnmente conocidos como anclajes Isofix.

El caso mexicano. México es el séptimo productor mundial de vehículos y el cuarto que más exporta, pero especialistas aseguran que los fabricantes utilizan distintos estándares de seguridad.

Stephan Brodziak, coordinador de seguridad vehicular y aire limpio de la organización mexicana El poder del consumidor, asegura que de acuerdo a las normativas vigentes en el país los vehículos sólo están obligados a contar con frenos y cinturones de seguridad.

"Es absurdo porque estas mismas compañías ya están produciendo con los más altos estándares de seguridad pero van para el mercado estadounidense, canadiense y europeo, pero a los mexicanos y a gran parte de los latinoamericanos están destinados autos con muy bajo estándar de seguridad", le dijo a BBC Mundo.

Brodziak señala que "por una dura presión del lobby de la industria automotriz se ha logrado retrasar la regulación". De acuerdo a cifras de El Poder del consumidor, más del 80 por ciento de los vehículos fabricados en México cuentan con los mejores estándares de seguridad pero son exportados a América del Norte y a Europa.

El 20 por ciento que se comercializa en el país "cuenta con niveles de seguridad muy inferiores e incluso con tecnologías obsoletas si las comparamos con las que son obligatorias en otros países", advirtió la organización.

Para muestra basta un botón. Latin Ncap hará hoy una inusual prueba de choque que dejará en evidencia lo que se sostiene: hará colisionar un Nissan Tsuru (cero estrellas) con un Nissan Versa 2016 con seis airbags (que sacó un "bueno" en EEUU. Ayer, Nissan México anunció que este año dejará de fabricar el Tsuru.

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