La ciudad
Jueves 24 de Noviembre de 2016

Pilotos advierten serias fallas en la operatividad del Aeropuerto Internacional Rosario

La plataforma está rota, los aviones más chicos estacionan en el pasto y se entierran y los meteorólogos trabajan dentro de un container

El incremento de vuelos terminó rompiendo la pista del Aeropuerto Internacional Rosario, lo que dejó en evidencia otras fallas en la terminal aérea. Los aviones deben ser remolcados desde la plataforma hasta la pista de rodaje, con la consiguiente demora en las operaciones; las aeronaves más pequeñas deben estacionar en el pasto y cuando llueve se empantanan, y los meteorólogos trabajan dentro de un contenedor. Este panorama generó un gran malestar entre los pilotos y llevó a las autoridades del aeropuerto a gestionar el cierre de la terminal una vez que culmine la temporada.

Según denunciaron pilotos, la rotura de la plataforma se aceleró con el incremento de las operaciones de vuelos comerciales internacionales con aviones de gran porte. Una situación que, prevén, se agudizará en los próximos días con el aumento de vuelos por el inicio de la temporada de verano a Mar del Plata y Punta del Este, y desde el 7 de diciembre con más conexiones a Ezeiza y Córdoba.

"Estas operaciones fueron aprobadas por la autoridad aeronáutica en base a los pedidos de la administración del aeropuerto con el sólo fin de la recaudación en tasas aeroportuarias, sin las adecuadas garantías de infraestructura y soporte", cuestionaron las fuentes consultadas por LaCapital.

Los pilotos explicaron que el incremento de dos a diez vuelos de aviones comerciales diarios aceleró la rotura de la pista, "lo que no permite el movimiento natural de los máquinas, así como la presencia de gran cantidad de piedras sueltas, que pueden ser absorbidas por los motores con las consecuencias del caso", apuntaron.

"Para evitar esto, la autoridad a cargo de la seguridad tomó medidas, que implican que los aviones no estén en marcha en plataforma y deban ser remolcados desde y hasta la pista, ocasionando demoras y congestionamiento en todos los movimientos de las aeronaves y el consiguiente malestar de los pasajeros, fácilmente observable en horas del mediodía", explicaron.

La cantidad de vuelos actuales y los que se prevén en el verano —estimaron— acelerará el proceso de rotura, "con el riesgo de una clausura total de la estación aérea, en plena temporada", adelantaron.

En el pasto. El deterioro de la plataforma provoca que todos los aviones de menor porte no puedan estacionar allí y deban hacerlo en la zona de hangares, "cuyo suelo no está en condiciones ni debidamente señalizado, y sin personal suficiente que los ordene, ocasionando un caos en el movimiento, con peligro para los pasajeros y los mismos aviones", estimaron.

En este escenario, estas limitaciones perjudican todo tipo de vuelo, como ser posibles servicios sanitarios o de trasplante de órganos.

Según consignaron, para morigerar las consecuencias del deterioro de la plataforma la administración del aeropuerto decidió habilitar "un estacionamiento en el pasto" para los aviones pequeños, que se inutiliza por varios días cada vez que llueve, "porque los aviones se entierran", detallaron.

El grupo que profesionales que habitualmente opera en la terminal de Fisherton apuntó que si bien recientemente se construyó una estación meteorológica, el personal de meteorología trabaja actualmente dentro de un container metálico. "La estación aún no se habilitó por fallas de infraestructura", destacaron.

Los pilotos cuestionaron que se haya invertido "en el embellecimiento del frente e iluminación del aeropuerto, en lugar de priorizar la reparación de las calles internas, las cuales hoy complican el movimiento de los aviones".

Por lo pronto, la operatividad del aeropuerto está bastante complicada y la llegada de los aviones se alterna con las tareas de reparación de la plataforma operativa.

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