El ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, aseguró que además de desbaratar las organizaciones narcocriminales que operan en territorio santafesino la actividad coordinada de provincia, Nación y la Justicia se orientará a despojar de sus patrimonios a los delincuentes. "Ahora vamos por los bienes de los narcotraficantes como el Zurdo Villarroel", enfatizó Pullaro, en relación al empresario detenido el sábado pasado en su quinta de Alto Verde, en la capital provincial.
Hablaba de Sergio Villarroel, de 55 años, propietario de una empresa de televisión por cable y un club de fútbol infantil, quien cayó a raíz de escuchas telefónicas que lo sitúan en la cúspide de una banda de comercialización de droga.
"Hace diez meses que estamos trabajando junto a la Justicia Federal para obtener pruebas. La investigación tiene una gran profundidad. Es importante golpear sobre los activos de la banda para terminar con este negocio ilegal", dijo ayer Pullaro, acompañado por el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco; el secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman, y el intendente de Santa Fe José Corral. La presencia de los funcionarios nacionales en una conferencia de prensa conjunta procuró poner en contexto la envergadura del traficante detenido pero, sobre todo, que la política criminal no se concentrará tanto en las cantidades de droga sustraída, sino en las inversiones de aquellos que se dedican a este negocio.
"Gracias al trabajo conjunto de la policía de Santa Fe, la fiscalía federal y las fuerzas federales hoy vemos el fin de un reconocido narco en la ciudad de Santa Fe, una persona que con impunidad durante tantos años fue la cabeza de una banda de distribución de diversos lugares del departamento La Capital", dijo Pullaro.
Donde duele
Burzaco dijo a su turno que "el trabajo en conjunto en la provincia está dando muy buenos resultados, como el de estos allanamientos, y vamos a seguir yendo por las cabezas de los narcos en Santa Fe, es la única forma de reducir el nivel de violencia que trae aparejado este delito".
La perspectiva de golpear el perfil lucrativo de actividades ilícitas, hacer menos rentable el delito, quitarles los bienes a las bandas para debilitarlas es el camino que los países con políticas criminales más avanzadas adoptan para moderar la violencia. Desde hace meses empleados de la Unidad de Información Financiera (UIF) y de la Procuraduría de Lavado de Activos (Procelac) trabajan buscando las conexiones entre distintas organizaciones que asomaron sin control en la provincia de Santa Fe para ponerles freno en base al seguimiento de sus inversiones.
Estas pesquisas se orientan al decomiso de los bienes de distintas bandas para su recuperación para el Estado. En el camino se pone en evidencia, como está ocurriendo, el grado de compenetración de la economía ilícita con la formal: en la compra de bienes inmobiliarios, automóviles y empresas de servicios.
Varias de las investigaciones fueron iniciadas por organismos del Poder Ejecutivo provincial como la Subsecretaría de Delitos Económicos de Santa Fe. Es el caso del seguimiento de la Banda de Los Monos, donde el estudio patrimonial elaborado por la dependencia fue la base del pedido decomiso ya aceptado judicialmente de 80 bienes entre inmuebles y vehículos. También el de Delfín Zacarías, detenido por regentear una cocina de drogas en Funes hace tres años.
Otra de las bandas con arraigo local sobre las que trabaja la UIF y la Procelac son la de Leonardo Popea, líder de una red que abastecía de droga a vendedores de cinco ciudades de la provincia, dueño de una mansión en Funes. También se registran los bienes del grupo Carbón Blanco, donde fue condenado como organizador de narcotráfico Patricio Gorosito, que construyó en tiempo récord las instalaciones del Club Real Arroyo Seco, hoy propiedad de Rosario Central.
El "Zurdo" Villarroel es dueño de una empresa de cable y de un club en Alto Verde. Cayó como jefe narco el sábado