Maximiliano Rodríguez sigue alimentando su leyenda como ídolo leproso. Ayer, cuando el agua estaba tapando a Newell's y en el final Colón apretaba cada vez más las tuercas para quedarse con la victoria, volvió a iluminarse el capitán. La Fiera, en la agonía del partido, corrió al área con la astucia de un león en busca de su presa y le puso el moño al notable contraataque que armaron Víctor Figueroa y Eugenio Isnaldo. Maxi fue un relámpago en la tarde tormentosa de Santa Fe y se arrojó con jerarquía a barrer la pelota dentro del área, sobre el segundo palo, para superar el achique desesperado de Jorge Broun y clavar el 2 a 1 en el Cementerio de los Elefantes. Newell's esta vez aguantó, sufrió y mordió más de lo que jugó, pero igual logró una victoria de oro para arrimarse a la punta. La Lepra sueña de la mano de un Maxi cada vez más feroz.































