El filme "Soldado argentino sólo conocido por Dios", de Rodrigo Fernández Engler, que se estrena mañana en Rosario, es una ambiciosa producción que mezcla escenas bélicas con el drama de los caídos en la guerra de las islas Malvinas de identidad desconocida, representada en la leyenda del "soldado Pedro". Así llamaron los británicos a un soldado que no quiso rendirse en la batalla en Puerto Argentino, a pesar de que su regimiento ya había izado la bandera blanca.
Se trata del segundo largometraje de Fernández Engler, luego de que realizara "Cartas a Malvinas", película en la que reflejaba la importancia de las misivas para los combatientes argentinos.
"Soldado argentino..." puede dividirse en dos partes: la primera con escenas de guerra, que demostraban la inferioridad con que los argentinos enfrentaron a los británicos y tomas de cámaras de la estepa patagónica; y la segunda, durante la cual la hermana del supuesto "soldado Pedro" busca identificarlo, con la ayuda de su ex novio, un conflictuado muchacho que también combatió en Malvinas.
"Los protagonistas de la película hicieron un intenso entrenamiento militar en un cuartel durante una semana, el cual los preparó desde todo punto de vista para poder realizar un mejor trabajo en el rodaje. Fue una experiencia hermosa", comentó el realizador respecto a la preparación para la película que fue rodada en Los Gigantes (Córdoba), en Comodoro Rivadavia (Chubut) y el la Base Naval Puerto Belgrano, en Punta Alta (Buenos Aires).
EM_DASH ¿Por qué dos largometrajes sobre Malvinas?
—Es un tema que me apasiona desde pequeño, desde muy chico. Creo que es un asunto que da "mucha tela para cortar", hay innumerables historias y muchas de ellas riquísimas, como lo es "La leyenda del soldado Pedro", en la cual está basada esta película.
—No hay tantas películas sobre Malvinas, ¿no?
—Hasta ahora, siempre se tocaron las mismas aristas del conflicto. Y a pesar de toda la información que existe sobre Malvinas, hay mucha ignorancia, existe una carencia de conocimiento sobre lo que pasó y pasa, que va mucho más allá de los 74 días que duró el evento bélico, y que tiene que ver con el pasado y sobre todo con el futuro.
—En la la película hay una visión no muy positiva sobre las organizaciones (ya sea de familiares, veteranos,el Ejército o incluso el Gobierno). ¿Así sucede en la realidad?
—Hay que ponerlo en perspectiva: hoy las organizaciones se han acercado mucho más a los veteranos de guerra, prestan más atención a quienes volvieron de Malvinas con las heridas en sus cuerpos o en sus corazones. Pero recién acabada la guerra, y durante los años siguientes, esto no fue así. Y la película cuenta esa época, la de posguerra inmediata, que fue tremendamente difícil para los veteranos de guerra.
EM_DASH¿Qué fue lo que más le impactó sobre las historias que cuenta?
—Sin lugar a dudas la valentía y la entrega del soldado Pedro, del cual desconocemos su verdadero nombre. Haber luchado hasta el final dejándolo todo, hasta su propia vida, es una cosa que me estremece.
—A diferencia de otras películas bélicas como "La caída del Halcón Negro", por ejemplo, donde se prioriza lo grupal o la misión en al trama y el argumento ¿Qué es lo que le atrae de los casos particulares de los soldados en una guerra?
—Creo que cada ser humano es una historia para ser contada, sin quitarle importancia a lo grupal. Pero estoy convencido de que en una situación extrema como lo es la guerra, la primera batalla debe librarse contra uno mismo; es decir, vencer los propios fantasmas, los miedos, los traumas... y de allí es que más tarde se desprendieron penosamente una gran cantidad de suicidios.
EM_DASHEn los créditos aparecen colaboraciones de las Fuerzas Armadas. Teniendo en cuenta que son instituciones con códigos internos estrictos, ¿cómo fue esa relación?
—Colaboraron el Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina. Las tres fuerzas armadas leyeron el guión y no pusieron ningún tipo de condiciones ni objeciones. Fueron todos muy generosos, y sin estos apoyos la película no existiría.
—¿Qué dificultades hay para hacer cine bélico en Argentina?
—De todo tipo. Es caro, peligroso, complejo... pero son riesgos lindos de correr. Ya de por sí el cine es un evento arriesgado desde muchos puntos de vista. El cine bélico lo es mucho más por las implicancias que tiene.
— ¿Por qué peligroso?
— Por los riesgos que conlleva rodar escenas con explosiones, efectos especiales, armas, gran cantidad de extras; además de los enormes costos que conlleva. Y al no tener un cine que se dedique mucho a este género, resulta un desafío que luego se vea creíble.
EM_DASHHay actores con tonadas que remiten al habla de diversos puntos del país. ¿Cómo fue el casting?
—Fue un proceso bastante riguroso. Intentamos que hayan tonadas de diferentes lugares, porque eso fue lo que realmente pasó en las Malvinas.
"Malvinas es un tema que me apasiona desde chico, hay innumerables historias para contar, entre ellas la del soldado Pedro"