Hay un tango del siglo XXI. Un movimiento cultural joven, que no deja de componer y marcar nuevas tendencias en el 2x4. La Orquesta Utópica es uno de los exponentes más destacados de esta corriente, nació acá y esta noche presentará su tercer disco “Cortafuego”. La cita es este sábado, desde las 20.30 en el Centro Cultural Parque de España (Sarmiento y el río).
La agrupación reconocida a nivel nacional como una de las más activas y potentes del nuevo tango, interpreta obras de autores rosarinos contemporáneos y suma nueve años de trayectoria materializadas en tres discos.
Bajo la dirección musical de Martín Tessa y Sebastián Jarupkin, la Orquesta Utópica está integrada por Gustavo Di Giannantonio, Gabriela Cocilovo, Inés Dotto y Albertina Conde en violines, María Jesús Bonel en viola, Romina Vega Soto en violonchello, Sebastián Jarupkin, Guido Gavazza y Martín Carr en bandoneones, Martín Tessa en guitarra, Federico Abelli en piano, Mariano Sayago en contrabajo, y las voces de Sofía Maiorana y Mauro Cachorro González.
Su último material, Cortafuego, es una propuesta artística que incluye, a través de cinco canciones y seis obras instrumentales originales, un recorrido por historias comunes y cercanas que conforman la memoria colectiva. “Música de nuestras ciudades del sur del mundo. Tangos situados al borde del vacío”, describe Mariano Sayago.
Pero no solo se trata de música, porque paralelamente al nuevo disco la formación produjo una miniserie audiovisual de seis episodios con el objetivo de dar imagen a las piezas sonoras que conforman el disco. La miniserie se realizó en Rosario entre 2022 y 2023, a cargo de Mariano Sayago (autor, guionista, productor y director), Ignacio Blaconá (cámara, edición, postproducción y dirección) y Martín Gallo (en arte y animación). Actualmente puede verse el 1º episodio titulado “Negro Liso”, que fue estrenado el pasado 9 de abril en el canal de You Tube de la agrupación.
En diálogo con La Capital, el contrabajista de la orquesta, Mariano Sayago, cuenta cómo será la presentación de esta noche, qué ofrece este último disco y describe al movimiento artístico del que forman parte.
“Esperamos que sea una noche de muchas emociones, rodeados de gente querida, pero también de gente que no nos conocía con anterioridad y que se siente convocada por la música y las canciones que queremos compartir. Vamos a tocar los temas que integran Cortafuego, algunos temas de nuestros discos anteriores y alguna cosita más. Además estamos preparando con Martín Gallo e Ignacio Blaconá, una puesta en escena que nos encanta”, anticipa Sayago, sobre el espectáculo que dará la Orquesta esta noche en el Centro Cultural Parque de España.
tapa-3000x3000-cdbaby.jpg
—Después de tantos años sin sacar material nuevo, ¿qué destacan de este nuevo disco y cómo se sintieron volviendo a componer y grabar?
—Este disco reafirma y amplia los compromisos que, desde lo musical, la orquesta viene tomando desde hace nueve años. Por un lado con el hecho de poner en valor la obra de compositores contemporáneos de nuestra ciudad y de la región, y de organizar nuestro repertorio directamente vinculado a esa premisa. Por el otro , proponiendo ciertos recorridos que nos anclan en el presente y desde los cuales sentimos, pensamos, hacemos sonar nuestros instrumentos y cantamos nuestro vínculo con eso que llamamos memoria colectiva. Además, grabar un disco es un proceso tan intenso como alegre. En el estudio estuvimos grabando sólo unas 6 o 7 horas, pero antes y después fueron muchos meses de trabajo en la composición, arreglos, ensayos, entre otras actividades que son imprescindibles para que un disco salga. Otro aspecto de “Cortafuego” que nos llena de alegría es la incorporación de Mauro “Cachorro” González, tremendo artista de la ciudad, quién se suma para cantar algunos de los temas del disco.
—Hay una fuerte apuesta por lo visual además de lo musical. ¿Los videos son una búsqueda que completa el disco o fueron pensadas por separado?
—Nosotros partimos siempre de la música. En esta circunstancia concreta, antes incluso del aislamiento sanitario por la pandemia, teníamos ya varios temas de Martín y Seba, uno de los cuales lleva letra de Adrián Abonizio, además de otro de Ayelén Prado arreglado por Martín. A partir de estas músicas y canciones fueron surgiendo algunas imágenes e ideas y vimos que era posible plasmar todo eso en alguna narrativa audiovisual más o menos unificada. Luego tuvimos la fortuna de ganar el primer premio de la beca a la creación audiovisual del Fondo Nacional de las Artes y esto permitió poner en marcha ese proyecto. Tuvimos además la suerte de contar con Martín Gallo e Ignacio Blaconá para la realización, no sólo de los videos, sino del conjunto del soporte gráfico que acompaña la salida del disco e incluso la escenografía que enmarcara las presentaciones. El hecho de necesitar grabar estas músicas originales para la realización de los videos nos estimuló a ampliar el repertorio y completar el disco. Integramos más temas de Martín y Seba, dos temas de Guido Gavazza y Lisandro Nowak y uno de Juan Iriarte. Podemos decir que salimos y volvimos a la música, todo fue un proceso dinámico y de conjunto.
OrquestaUtópica-2023-1.jpg
—¿Cómo definirían el “tango nuevo”, ese concepto que vienen impulsando desde hace años?
—El tango nuevo, tango joven, tango nuevas tendencias, tango del siglo XXI, son distintos nombres que recibe este movimiento cultural en el que estamos involucrados y que como es lógico, tiene en la música una de sus puntas de lanza. Uno de los aspectos más notorios del tango nuevo es la reivindicación de la actividad compositiva, por la importancia que tiene para la vigencia de cualquier género musical el hecho de que existan nuevas músicas y nuevas poéticas, que permitan dar cuenta del tiempo y lugar en que esa música y esa poética se producen. Y esta cuestión en el caso del tango es clave, porque existió un hiatus de unos 35 o 40 años donde casi no registramos nuevas composiciones tangueras. Otro aspecto para destacar, es que no se trata de un movimiento con una estética unificada o hegemónica, sino que cada agrupación, cada creadora o creador establece sus propios puntos de vista y sus propias genealogías artísticas, lo que redunda en una multiplicidad y riqueza estilística. En ese sentido, en el tango, hoy hay lugar para todo el mundo, pero todo el mundo aportando a la vigencia, presente y futura de esta música que desde hace tanto nos acompaña.