El director británico Sam Mendes —famoso por “Belleza americana”, “Camino a la perdición”, “Skyfall” y “1917”— regresa mañana a los cines de Rosario con su nueva película, “Imperio de luz”, su filme más íntimo y personal. La historia, ambientada en los años 80, está inspirada en la batalla de su madre, la novelista Valerie Mendes, que sufría un trastorno bipolar, y también en la infancia del cineasta y su encuentro con el fascinante mundo del séptimo arte. La protagonista es nada menos que Olivia Colman, y en los papeles secundarios figuran Michael Ward y Colin Firth.
En entrevista con la agencia EFE, Mendes contó que el filme no es autobiográfico, pero sí engloba temas de su juventud que tenía ganas de contar. “Imperio de luz” narra la historia de Hilary, una mujer con problemas de salud mental que trabaja en un antiguo y majestuoso cine de una población costera en el sur de Inglaterra. En su vida se cruza el joven Stephen (Micheal Ward), hijo de una inmigrante caribeña que afronta sus propias dificultades, con quien entabla una atípica relación amorosa que los sostiene a ambos en momentos de fragilidad.
De trasfondo está el aumento de la intolerancia y el racismo en la época de la ex primera ministra conservadora Margaret Thatcher, así como la posibilidad de evasión que para muchos ofrecía el cine —la sala Empire en este caso—, el otro gran puntal del relato.
Mendes, que ganó el Oscar en 1999 por “Belleza americana” y suma más de 40 premios, explicó que el germen de la película está en su niñez. “Crecí con una madre que tenía problemas de salud mental y Hilary, el personaje de Olivia (Colman), está algo basado en ella. Y el principio de los 80 fueron los años de mi adolescencia, cuando buscaba mi identidad, y la encontré principalmente a través de las películas y la música, y el escape que representaba el cine”, rememoró. “Todo eso está incluido. Supongo que quería encontrar una manera de contar esa historia que estaba en lo más profundo de mi pasado. Habiendo realizado algunas películas muy importantes que no eran tan personales, quería dedicar tiempo a hacer algo más pequeño y un poco más íntimo”, afirmó el director de “1917” y de dos entregas de la saga de James Bond.
Colman, tan relajada y amable como el director, confesó que accedió a interpretar a esta heroína inglesa incluso antes de leer el guión. “Cuando Sam me preguntó si lo haría dije: ¡Sí!. Y luego, al leerlo, me di cuenta de que, interpretando a Hilary, podés encarnar casi todas las emociones humanas”, señaló. “Desde el punto de vista de la actuación fue un placer. Estaba escrita tan bellamente, con tanto amor, y se la presenta como una mujer valiente, lo cual me encantó. Y nunca había visto este tipo de personaje bipolar interpretado en la gran pantalla antes”, añadió.
La intérprete de Isabel II en la serie “The Crown” reconoció que fue “un regalo” contar con Mendes para guiarla en la compleja representación de un personaje bipolar. “El lo presenció directamente, se pasó su infancia observando con atención a su madre y aprendiendo a conocer las señales. La valiente subida (de la etapa maníaca), cuando era poderosa y elocuente, y luego la caída hacia abajo con la depresión”, explicó.
olivia1.jpg
Colman y el director Sam Mendes durante la filmación.
La actriz de 48 años confesó con humor que no fue fácil abordar las escenas de sexo con la estrella rutilante que es Ward, de sólo 25 años. “Fue espantoso. Me dio mucha vergüenza, pero él estuvo genial, mucho más maduro que yo (risas). Y tuvimos una maravillosa «coordinadora de intimidad» que trajo Sam, llamada Ita O’Brien, con quien casualmente yo había estudiado teatro”.
Colman reveló que, al margen de la edad, las escenas de sexo siempre le dan vergüenza: “Me parece que estoy siendo infiel”, se ruborizó. La actriz incluso le pidió a Mendes si no podían eliminar las escenas sexuales de Hilary con Stephen y limitarlo a “un beso y luego salir fumando, como si ya hubiera sucedido”. Pero el director la convenció para que las hiciera, al considerar que “no eran gratuitas”. “En realidad, algunas eran más subidas de tono cuando las escribí, pero luego las atemperé”, reveló. “¡Gracias!”, acotó Colman en la entrevista conjunta.
El cineasta argumentó que estaba interesado en ver “su deseo físico” y “su vulnerabilidad”, y señaló que a veces el cine te lleva a lugares poco transitados. “Te da la oportunidad de mirar brevemente detrás de la cortina, ver lo que realmente está sucediendo”, afirmó.
Entre la pandemia y la añoranza
En los últimos años se estrenaron varias películas que son cartas de amor al cine: “La La Land”, “Había una vez en Hollywood”, “Babylon” y “Los Fabelman”, entre otras. “Imperio de luz” también entra en esa categoría. ¿Eso es una reacción a la pandemia, al cierre de cines o la expansión del streaming? ¿Vivimos en una época de nostalgia? “No diría nostalgia, pero sí añoranza”, contestó Sam Mendes. “Durante la pandemia estábamos atrapados: nos quitaron nuestros trabajos y no pudimos definirnos por lo que hacíamos para ganarnos la vida durante un par de años. Solo éramos padres o hijos o hermanos, y creo que durante ese tiempo de reflexión pensamos que tal vez se había ido todo. Retrospectivamente, por supuesto, aparecieron las vacunas, pero en ese momento, durante nueve meses, no hubo tal cosa, y realmente pensamos que tal vez se había terminado nuestra carrera. Los cineastas reflexionamos sobre la suerte que tuvimos de trabajar de lo que nos apasiona y cuánto lo extrañábamos. Esos sentimientos terminaron construyendo las películas que estamos viendo ahora”, explicó.
Imperio de Luz | Tráiler Oficial | Subtitulado