El actor estadounidense Clint Eastwood aseguró no tener nada en común con Walt
Kowalski, el veterano de la Guerra de Corea y misántropo enfrentado a sus propios prejuicios
raciales, que interpreta en la película "Gran Torino", actualmente en cartel en los cines
rosarinos.
En una entrevista publicada en el Diario de Noticias de Lisboa, Eastwood afirmó
que es mucho más divertido representar papeles y situaciones en los que no reconoce nada de sí
mismo.
Kowalski es un mecánico jubilado de Detroit que se enfrenta a la muerte de su
mujer y al deseo manifiesto de sus hijos de internarlo en un asilo.
El intérprete cree que "Gran Torino", considerada la gran olvidada en la pasada
edición de los Oscar, muestra que siempre es posible aprender a cualquier edad y también ser
tolerante.
"El filme trata sobre los prejuicios y el modo en que los acontecimientos
empujan a Kowalski a actuar", explicó Eastwood sobre su obra más reciente, donde narra "el momento
en el que los más jóvenes se intentan librar de sus mayores".
El veterano actor admitió estar satisfecho con los western en los que actuó a lo
largo de su carrera, aunque reveló que también siente la necesidad de experimentar géneros
diferentes, como ya demostró en películas como "Río Místico", "Million Dollar Baby" y "Gran
Torino", donde también ejerce como realizador.
"Podría ser un western, pero a la vez es contemporáneo", comentó Eastwood sobre
la historia de un viejo malhumorado con dos únicos afectos: su viejo rifle y un Ford Gran Torino de
1972 que uno de sus vecinos, procedente del sudeste asiático, intenta robar.
El ganador del Oscar por "Million Dollar Baby" opina que lo realmente importante
en un largometraje es una buena historia en detrimento de los efectos especiales.
"Crecí viendo películas que contaban historias. Cada película tiene que aportar
algo llamativo, una historia que valga la pena contar", agregó el intérprete que se hiciera famoso
en los 70 con la saga policial de "Harry,el sucio".
"Gran Torino" recaudó 139 millones de dólares en Estados Unidos, convirtiéndose
en la más taquillera dirigida o protagonizada por el artista. Sin embargo, Eastwood manifestó que
se trata de su última actuación para la pantalla grande.
A los 78 años, aún se ve delgado y fuerte, pero su voz suena frágil, no sus
convicciones. "¿Ochenta? Es sólo un número. Muchas personas son viejas a los 40", señaló al hablar
de cómo lo afecta el paso del tiempo. "Es muy tarde para la vanidad. Si tuviera 30, quizás diría
«oye, ese no es un buen ángulo». Ahora no hay buen ángulo. Así que sólo tienes que aceptarlo y
seguir adelante", remató.
Sobre su personaje en "Gran Torino", finalmente comentó: "Me gustaban los
dilemas por los que tenía que pasar. Me gustaba el mensaje de una antigua América que quizá está
obsoleta. Walt podrá estar obsoleto, pero aprende cosas nuevas. Y eso es lo que lo hace
interesante".