Turismo

Viaje a las profundidades

Con la llegada de septiembre, los ríos y lagos de las cercanías de Trevelin se convierten en sitios perfectos para explorar las profundidades subacuáticas.

Domingo 31 de Agosto de 2008

Con la llegada de septiembre, los ríos y lagos de las cercanías de Trevelin se convierten en sitios perfectos para explorar las profundidades subacuáticas. De esta manera, quienes arriben a la aldea ubicada a 25 kilómetros de Esquel encontrarán diferentes espacios para realizar inmersiones de bautismo -alcanzando hasta ocho metros de profundidad- o como buzos experimentados, hasta un máximo de 35 metros.

Uno de los sitios de inmersión es el río Grande, ubicado a cinco kilómetros de la ciudad de Trevelin, donde se puede llevar a cabo una flotada (snorkeling) río abajo para observar truchas, salmones del Pacífico de gran porte, vegetación acuática y perfiles de roca. Acompañados por personal idóneo y de una embarcación de seguridad, también es posible practicar buceo, dado que este curso de agua presenta sectores de escasa corriente.

Por otra parte, el Parque Nacional Los Alerces, distante a 24 kilómetros de Trevelin y con 260 mil habitantes de increíbles paisajes dispone de tres lugares para contemplar la riqueza bajo el agua: Dentro del lago Futalaufquen, en el sector denominado La Roca se divisa una parte de montaña que queda sumergida debajo del lago. Pueden recorrerse estas aguas buceando hasta los 30 metros de profundidad.

La Playita es otro sector del mismo lago, considerado un sitio ideal para familiarizarse con el entorno, ya que posee una profundidad máxima de ocho metros. Quienes experimenten en el área encontrarán plantas acuáticas, arena blanca y truchas. El río Arrayanes es el escenario recomendado para practicar flotadas y visualizar la gran riqueza ictícola de la región, en una corriente de agua con una velocidad considerable.

Asimismo, existe la posibilidad de combinar buceo con el senderismo en la excursión al lago Menéndez, ubicado dentro del Parque Nacional Los Alerces: tras una caminata de 1,5 kilómetro por bosque nativo, se realiza un paseo embarcado, durante el cual pueden admirarse el glaciar y el Alerzal Milenario para luego alcanzar el punto de salida de buceo.

"Trevelin brinda la posibilidad de realizar distintas inmersiones seguras con excelente visibilidad, buena profundidad, hasta los 15 metros, y contemplar mucha fauna y flora", afirmó Ernesto Forti, guía del Centro Buen Buceo. La mejor temporada de buceo en Trevelin se extiende desde septiembre hasta abril y las temperaturas del agua varían entre los 8 y 10ºC a comienzos de la primavera alcanzando una máxima de 18ºC en el verano.

Para combatir las bajas temperaturas, quienes se aventuren en una salida de buceo disponen de todo el equipamiento necesario: visor; snorkel; aletas, traje, guantes y botas de neoprene; chaleco compensador; regulador completo; tanque de aire comprimido y lastre.

Si bien las inmersiones son aptas para todas las personas familiarizadas con el agua, Forti recomienda realizarse un chequeo médico previo a la práctica de esta actividad de esfuerzo.

En cuanto a la experiencia necesaria, los turistas no necesariamente deben ser buzos certificados, ya que las salidas son personalizadas y guiadas por instructores. Para realizar los bautismos subacuáticos, la edad mínima es de 10 años.

Trevelin, que en vocablo galés significa Pueblo del Molino (tre-pueblo y velin-molino) nació a fines del siglo XIX de la mano de los pioneros galeses, quienes formaron la primera colonia galesa en la Argentina, en un enclave de 123.000 hectáreas cubiertas de bosques, praderas, lagos y montañas.

En esta ciudad patagónica se puede recorrer las instalaciones del Museo Histórico Regional, habilitado en el antiguo edificio del Molino Harinero que funcionó allí a principios del siglo pasado; el Museo Cartref Taid "Hogar del Abuelo", lugar donde el visitante conseguirá acercarse al vasto pasado de la región; y la capilla Bethel, entre otros.

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