Washington- Microsoft planea revelar Windows 7 -el sucesor de Windows Vista-
en una pública versión beta (de prueba), dentro de muy poco, en los primeros meses de 2009. Esto
quiere decir que todo el mundo podrá descargar y probar el nuevo sistema operativo, meses antes de
ser puesto oficialmente en circulación en su versión definitiva.
Se supone que usted no querrá hacer esto en su computadora principal, pues los
programas beta, después de todo, suelen tener fallos, algunos de los cuales pueden impedirle
realizar normalmente su trabajo. Pero, si tiene una computadora extra, sí que puede utilizarla para
probar la nueva versión de Windows.
A juzgar por una primera versión de Windows 7 que ha sido ya entregada a los
expertos y a algunos periodistas especializados, hay buenas razones para ser optimista con el
programa. Veamos qué nos aguarda.
Quizás usted no se haya embarcado aún en Windows Vista y ya está oyendo hablar
de Windows 7. ¿Y por qué tanta prisa? Al parecer, Microsoft ha oído ya bastante de sus usuarios
acerca de Windows Vista, y no mucho de lo que oyó es bueno. Quienes adoptaron Vista se quejan de
las frecuentes interrupciones causadas por los controles de cuentas de usuario (CCU), los elevados
recursos del sistema exigidos por la voraz interfaz Aero de Vista, la lentitud general del programa
y la inestabilidad y las incompatibilidades que presenta con los programas y hardware actualmente
existentes.
Estas quejas se han difundido de boca en boca y esto, naturalmente, se ha
traducido en una tasa de adopción menor a lo esperado, en especial por las empresas. Hay incluso
clientes que se han mostrado dispuestos a pagar una cuota adicional a los fabricantes de hardware
para que instalen el sistema operativo anterior de Microsoft -Windows XP- en lugar de Vista en
computadoras nuevas.
De este modo, Microsoft tiene muchas razones para reparar aquello que a los
usuarios no les gusta de Vista... y cuanto antes. Windows 7 es ya conocido como el sistema
operativo que Vista debió haber sido.
Instalación
La finalidad de todo programa de instalación debería ser instalar un software
con el mínimo de esfuerzo. Esto es especialmente importante para un sistema operativo, que puede
tardar 20 minutos o más en ser copiado en un ordenador. Si durante el proceso hay que proporcionar
constantemente información al programa de instalación, ello implica aun más pérdida de tiempo y
significa que usted no puede ausentarse y volver dentro de una hora, a la espera de que se haya
completado todo el proceso.
Las versiones anteriores de Windows han tenido hasta ahora terribles
rutinas de instalación, forzando al usuario múltiples veces a suministrar información. Vista mejoró
esto un tanto, pero Windows 7 lo ha allanado aún más. Hay sólo dos ocasiones en las cuales Windows
7 pide información: al comienzo, cuando se proporciona la clave de la licencia y se selecciona el
disco en el cual instalar el sistema operativo, y al final, cuando hay que proporcionar un nombre
de usuario y una contraseña.
Interfaz
La interfaz de Windows 7 es más limpia, más elegante y más rápida que la de
Vista. Ha desaparecido la barra lateral de Vista -la barra vertical del lado derecho que guarda el
reloj, el calendario y otros “gadgets”-. Microsoft reconoce que la barra lateral
consumía demasiados recursos, de modo que en Windows 7 los aditivos se mantienen escondidos, aunque
pueden ser instalados a voluntad por el usuario desde el escritorio.
Las bibliotecas son en Windows 7 un nuevo concepto de organización de archivos.
Una biblioteca tiene la apariencia de una carpeta, pero en realidad apunta hacia archivos guardados
en múltiples ubicaciones. Por ejemplo, puede usted crear una biblioteca llamada
“archivos” que señale hacia documentos que ha almacenado en varios lugares del disco C,
al tiempo que en varios lugares de su red doméstica o empresarial. Dé un doble clic sobre la
biblioteca “archivos” y verá archivos agregados desde todas esas ubicaciones. Ya
instaladas, Windows 7 trae varias bibliotecas predefinidas: Documentos, Imágenes, Vídeos y Música.
Puede usted dar un clic derecho sobre cualquiera de ellas para personalizar las ubicaciones hacia
las cuales apuntan, y puede usted crear asimismo sin problemas sus propias bibliotecas.
Windows 7 está lleno de otros pequeños pero útiles añadidos a la interfaz. El
menú Inicio, por ejemplo, no difiere mucho en apariencia del de Vista, pero incluye algunos
recursos destinados a facilitar el trabajo. Iconos que señalan hacia programas recientemente
utilizados incluyen ahora un menú volante que da una lista de archivos recién utilizados dentro de
esos programas. Esto quiere decir que en Windows 7 le bastará apenas un clic para tener acceso al
último archivo en el cual estuvo trabajando.
La barra de tareas también ha sido favorecida con recursos que se necesitaban
con urgencia. Primero, múltiples instancias de una aplicación minimizada son representadas por tan
sólo un ícono en la barra de tareas. Si se pasa la flecha del ratón sobre ese ícono, Windows 7
mostrará versiones decentemente minimizadas del contenido de cada instancia, haciéndolo más fácil y
más rápido el regresar a un archivo o página Web abierta en particular. Asimismo, un nuevo botón en
la barra de tareas llamado Mostrar Escritorio, en el borde derecho de la barra, da una vista rápida
de lo que hay en el escritorio si se pasa el cursor del ratón sobre él. Si se clica el botón, todas
las aplicaciones se minimizan, presentándose una vista completa del escritorio.
Rendimiento
Se puede decir que Windows 7 es todo rendimiento. Vista ha sido criticado por
ser demasiado lento y por hacer el trabajo más lento aún con sus molestas interrupciones de control
de cuentas de usuario (CCU). Al hacer del mejoramiento del rendimiento una prioridad, Microsoft ha
admitido tácitamente que con ello pretende calmar el ánimo de los disgustados usuarios de
Vista.
Los esfuerzos de Microsoft son evidentes. Hay una notable reducción de los molestos controles
CCU que asaltaban al usuario de Vista casi a cada paso. Y Microsoft ha hecho CCU más fácil de
personalizar -y de desactivar- que antes. Un nuevo control deslizante permite determinar
exactamente qué nivel de protección CCU se desea.
Pero, además de un mejor pensado CCU, Windows 7 impresiona por una sensación
general de agilidad. Las ventanas y las casillas de diálogo de Windows responden mejor y algunos
recursos -tal como los listados de carpetas, que favorecen ahora la vista “en detalle”-
han sido rediseñados teniendo en mente una mayor agilidad. Windows 7 arranca asimismo más rápido y
se cierra en menor tiempo que con Vista. Varios informes previos de bancos de prueba demuestran que
Windows 7 aventaja ya tanto a Vista como a XP, en cuanto a rendimiento sobre idénticos equipos.
Compatibilidad
Problemas de compatibilidad -tanto de hardware como de software- plagaban al
sistema Windows Vista. El equipo de desarrolladores de Microsoft quiso evitar estas molestias tanto
como pudo en Windows 7. Esto ha permitido a Microsoft publicar ya una lista de nuevos recursos que
podrían alterar la forma en que esas aplicaciones funcionan bajo el nuevo sistema operativo. En
general, la mayoría de las aplicaciones diseñadas para trabajar bajo Windows XP y Vista funcionarán
también con Windows 7. Las excepciones incluyen programas que trabajan para incrementar la
seguridad de Windows, incluyendo software antivirus. De todas maneras, hay al menos dos fabricantes
que tienen ya disponibles versiones para Windows 7 de sus programas antivirus.
Lo que no gusta
¿Y qué no nos gusta de Windows 7? La respuesta a esta interrogante depende en
parte del grado en que usted detestaba los cambios que Microsoft introdujo en Windows Vista. Vista
pedía a los usuarios de Windows hacer muchas cosas de forma distinta, y Windows 7 prosigue esa
tendencia.
El administrador de archivos Windows Explorer en Windows 7, por ejemplo, se
aleja aún más del familiar formato de árbol con que solía organizar los archivos en XP y versiones
anteriores. Para usuarios de Vista que ya odiaban el nuevo Windows Explorer, la única solución
probablemente será adoptar un Explorador de un tercer fabricante.
Windows 7 forzará también al usuario, una vez más, a actualizar más aplicaciones
de lo que se quisiera. Es probable que su antivirus, su anti-spyware y sus herramientas de
administración del disco ya no trabajen debidamente con Windows 7. Esto le obligará a proceder con
cautela a la hora de instalar viejos y conocidos programas en el nuevo sistema operativo.
Sorpresas aparte, la primera versión beta de Windows 7 demuestra que Microsoft
está preparando un producto que mejora según lo desea una mayoría de usuarios. Es más rápido, menos
obstructivo, más personalizable y más atractivo que todas las versiones de Windows publicadas hasta
ahora. (DPA)