"Ningún país que apunte al desarrollo puede ir en contra de la cultura". La reflexión corre por cuenta de Federico Valentini, quien asumio el 10 de diciembre como secretario de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario, acompañando el segundo mandato de Pablo Javkin como intendente. El funcionario, que había ocupado el cargo de subsecretario de Industrias Culturales y Creativas durante la gestión de Dante Taparelli, viene sosteniendo reuniones con representantes de distintos sectores de la cultura rosarina. Allí se manifiesta como una constante la sentida preocupación por el proyecto de Ley Ómnibus enviado por el gobierno nacional de Javier Milei. Es que, de aprobarse, esta legislación eliminaría o desfinanciaría organismos clave para el sostenimiento del teatro, el cine, la música, las librerías y editoriales independientes, y las bibliotecas populares en todo el país.
En diálogo con La Capital, Valentini subrayó las prioridades y estrategias que afirmarán desde el estado municipal en este contexto, con el objetivo de no perder ni un “metro cuadrado” de espacios culturales en la ciudad. Además, enfatizó la convicción de trabajar de forma mancomunada con los gestores independientes, el sector privado, y el gobierno provincial, y la necesidad de una nueva legislación local que fortalezca al sector.
¿Cómo encaras esta nueva gestión, con las continuidades de la anterior y las novedades del contexto?
En lo personal, con mucha alegría y con mucho orgullo. Creo que la responsabilidad de ser secretario de Cultura de Rosario requiere compromiso y también alegría. Me siento agradecido del trabajo que tengo, y lo encaro también con la convicción de que el Estado no debe monopolizar la cultura, sino acompañar a los sectores culturales que son los verdaderos creadores del quehacer cultural. Lo encaramos además en una coyuntura que no nos sorprende pero que sí nos lleva a duplicar los esfuerzos. Lo hemos hablado con el intendente y nuestra prioridad, en caso de que se apruebe la Ley Ómnibus, será sostener todo lo que pone en riesgo. Lo encaramos con trabajo, venimos escuchando mucho. Yo llevo un tiempo en la gestión, y eso es una ventaja a la hora de encarar un nuevo proceso. Y también lo encaro con autocrítica. Creo que quienes tenemos responsabilidades en el Estado, en medio de tanta incertidumbre y tanta angustia, tenemos que llevar certezas. En eso, estamos convencidos de que cada metro cuadrado de espacio cultural tiene que estar abierto para sostener a los trabajadores y trabajadoras.
¿Qué te comparten como preocupación los distintos sectores con quienes te has reunido?
Hoy la preocupación pasa fundamentalmente por el tratamiento de la Ley Ómnibus. Yo creo que es una ley que en relación a la cultura tiene mucha animosidad, mucho prejuicio y mucho desconocimiento. Y que no mejora para nada la calidad de vida de la gente y no combate para nada la inflación. En un país con un 45% de pobreza, en el que seis de cada diez chicos son pobres, desfinanciar la cultura es un grave error. En esta línea de trabajo, nos propusimos trabajar con cada sector de la cultura, atender desde la escucha pero también desde la capacidad de respuesta, como hicimos recién en la reunión con representantes de bibliotecas populares. Nosotros entregábamos un subsidio anual para estos espacios en septiembre, y decidimos adelantarlo a abril.
Federico Valentini
El secretario Federico Valentini, reunido con representantes de bibliotecas populares de la ciudad.
¿Qué estrategias políticas contemplan para apoyar al sector?
Ninguno de los problemas de la cultura es nuevo. Nosotros tenemos una decisión política que se refleja en nuestro presupuesto municipal: el 2,40% aproximadamente es para la Secretaría de Cultura. A nivel nacional eso estaba en un 0,20 o 0,22% y a nivel provincial también en un 0,20%. Nosotros asumimos la cultura como una herramienta de transformación y de encuentro. En la provincia, la ministra ha hecho un pedido de ampliar el presupuesto provincial y nosotros trabajaremos mancomunadamente con ellos. Creo que esta Ley Ómnibus atenta contra las reglas claras de la cultura. El Instituto Nacional del Teatro, el Fondo Nacional de las Artes, y la Conabip son organismos e instituciones transparentes, que no tienen ninguna denuncia. Y el retroceso que genera su desaparición no sólo afecta a los sectores culturales. Estamos hablando de ciudades con menos bibliotecas, con menos teatros, con menos cines. Ningún país que apunte al desarrollo puede ir en contra de la cultura. En eso, muchas veces hay una mirada muy recreativa de la cultura, y no se reconoce la cantidad de trabajadores y trabajadoras que hay en ello, ni la participación que tiene en el PBI. En eso, espero que los legisladores nacionales reflexionen en torno a esta sanción. Y trabajaremos también para transmitir ese mensaje. Repito: no hay ninguna mejora de las condiciones de vida de la gente a partir de las modificaciones que quieren hacerse en el ámbito cultural.
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¿Ha estado en contacto con alguien del gobierno nacional?
No, pero estamos abiertos a que eso suceda. Y sobre todo estamos abiertos a que el federalismo cultural fluya de una vez por todas. En Rosario hace muchísimos años que no hay una inversión presupuestaria de Nación, a través de distintos gobiernos, y no entendemos por qué. Hemos podido construir el nuevo edificio de la Biblioteca Argentina, centros culturales y muchas cosas en las que Nación ha mirado para el costado. Ojalá que sea distinto lo que viene. Uno nunca tiene que perder las expectativas. No sé si el secretario de cultura está nombrado a nivel nacional. Pero esperamos que eso pase y que el país le devuelva a Rosario algo de lo que Rosario le da al país.
Federico Valentini
Valentini aseguró que desde el municipio están expectantes de que "el federalismo cultural fluya de una vez por todas".
¿Para qué proyectos sería necesario un aporte de estas características?
El Puerto de la Música. Trabajo en el Parque España. Programas de fortalecimiento y formación que no sólo sucedan en Buenos Aires, que el MICA pueda realizarse en Santa Fe. Dinero para festivales, que permita poner a los festivales rosarinos en la agenda nacional. La ampliación del Museo Castagnino: la segunda colección de arte más importante del país está en Rosario. Nosotros la vamos a encarar, y el intendente ya está trabajando con el gobernador también para esto. Pero sería justo que Nación invierta en los museos de la segunda ciudad más grande del país. No ha sucedido nunca y desconozco el porqué. Hay mucho para hacer con muy poco, pero creo que ha faltado voluntad política.
Se lo ha escuchado hablar de la necesidad de apoyar al sector cultural local también desde una nueva legislación. La cuestión de los rubros ha sido un problema histórico de la ciudad. ¿Qué estrategias hay en este sentido?
Hay que resolverlo. El intendente manifestó que en febrero va a tratarse la nueva ordenanza de nocturnidad. Esta es la oportunidad de tratar una ordenanza que represente y visibilice a los espacios culturales. Creo que la ciudad lo necesita. Faltan escenarios, faltan lugares para 300, 400, 500, 1000 personas. Trabajar en esa normativa va a ser prioritario y va a impedir lo que hemos vivido en los últimos años, que es el cierre de muchos espacios culturales. La ciudad también se ha tornado intolerante. Esto lo vemos no sólo con lo que pasó en La Chamuyera sino el otro día en Paraguay y Córdoba. Ahí es donde una ordenanza da visibilidad y realidad, y también lleva que quienes trabajan en la informalidad por la falta de normativa, puedan formalizarse. Para nosotros será una prioridad a trabajar tanto con María Eugenia Schmuck en el Concejo como con el intendente, para poder aprobarlo en el primer semestre del año.
¿Hay un proyecto armado?
Hay varios proyectos armados. Yo participé en la redacción de uno de ellos. Tenemos una propuesta también desde el ejecutivo. Hay que entender a los espacios culturales como lo que son, porque la nocturnidad es un elemento de ellos, pero la mayoría tiene también un funcionamiento diurno, un trabajo social y con el barrio, y hoy por hoy las ordenanzas existentes los dejan vedados a una cuestión de nocturnidad. Desde ese lugar, tenemos algunas alternativas y hay consensos en el Concejo para que se dé una aprobación. Varios bloques ya lo han trabajado y tengo la expectativa de que se apruebe en el primer semestre del año.