Los locales de venta de artículos eróticos, conocidos popularmente como “sex shops”, han cambiado mucho en los últimos años. Tras alejarse de los tabúes que en el pasado los mantenían ocultos dentro de galerías o en subsuelos, hoy muchos de estos establecimientos exhiben atractivas vidrieras directamente a la calle, donde presentan abiertamente su mercadería. Así atraen la atención de curiosos que buscan incrementar el placer o abrirse a nuevas experiencias, pero también de aquellos con back en "el asunto”.
En Argentina, la principal empresa importadora y con canales de venta mayorista y minorista es Buttman, que desarrolló su propia marca de juguetes bajo el sello Sex Teraphy, con un catálogo de más de 10 mil productos. Estos elementos se encuentran en casi todas las tiendas del país pero también tienen sus canales de venta directa.
A su vez, otras firmas nacionales fueron lentamente ganando terreno en la venta de merchandising erótico durante los últimos años como, por ejemplo, Sexitive SRL, Buhl con la marca Prime y Caimán con la línea de juguetes Real Skin. En lo que refiere a juguetes, la mayoría se fabrican en China y luego se comercializan bajo diferentes marcas dentro del mercado nacional, aunque países europeos también tomaron la delantera en este segmento y desarrollan sus propias líneas.
Tendencias y costos
Con cerca de veinte años de trayectoria en el rubro, Victoria Sosa se animó a abrir sus propios locales bajo el sello Victoria Sexy y hoy tiene dos en el centro de Rosario, sobre calle Maipú al 600 y en 3 de febrero al 1200, además de una línea de lencería propia. Tanto tiempo en el sector la ayudó interpretar rápido los cambios que se dieron con la irrupción de nuevos productos, la amplitud sexual entre las nuevas generaciones y la legitimación de ciertas prácticas que antes la sociedad tendía a censurar.
“La industria avanzó mucho el tema de los masturbadores masculinos. Las fábricas en general solían centrarse en los dildos y eso está cambiando”, señaló Sosa a La Capital. En este sentido, indicó que el avance se da tanto en lo visual como en lo sensorial, las texturas son menos rígidas al tacto, se logró una silicona suavizada y hay juguetes con rugosidades para hacer la experiencia más real. La innovación en la forma de los juguetes es un punto extra: una boca que succiona, o vibradores en formato estuche o con curvatura animal son algunos de los que se exhiben en vidrieras.
El rubro vibradores es uno de los principales en la industria del placer. Varían en tamaño, intensidad y funciones, pero en líneas generales los que más modos ofrecen son los más costosos, aunque también depende de las marcas. Dos de lujo son Lelo, originaria de Suecia, y Satisfyer, de Alemania. Se suman otros nombres a la nómina premium como Iroha, de Japón y CalExotics, todas con la mayoría de sus productos por encima de los $100 mil. Así lo indicó Romina Cragnolini, segunda generación al frente del sexshop Prazeres, surgido en el año 1986 y con locales en la galería de Pellegrini al 1100 y España al 900.
“A diferencia de Sex Therapy, que es accesible al bolsillo y tiene vibradores de entre $30 mil y $50 mil, marcas como Lelo apuntan a un segmento premium, con juguetes de $300 mil o $400 mil, pero traen tecnología de avanzada, con variedad de movimientos, diseños sofisticados y sumergibles. Realmente la industria evolucionó mucho en este tiempo", sostuvo.
En cuanto al país, puntualizó que "Argentina no es un país de referencia", pero "creció mucho la aceptación y el consumo de los artículos eróticos y las personas empezaron a pensar la sexualidad por fuera de la penetración, los dildos pasaron a un segundo plano y hoy se llevan otros juguetes”, indicó la emprendedora.
Para Macarena Leda, dueña junto a su padre del negocio Erotic Rosario en la Galería del Paseo, lo mejor para principiantes en el asunto juguetes es arrancar con balitas vibradoras para la autoexploración. Su precio promedio se ubica en los $30 mil, aunque arrancan en $7 mil las económicas, y vienen recargables o a pilas. Que funcionen con cargadores es una innovación reciente y cada vez son más los productos que dejan las pilas de lado en el camino a ser sustentables.
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Macarena y Gustavo Leda, de Erotic Rosario.
“Lubricantes se venden como el cigarrillo del kiosko. Tenemos amplia variedad, arrancan en mil y llegan a $15 mil los que son para práctica extremas”, señaló Macarena. Otro juguete que viene solicitado es el plug anal, llevado por mujeres y hombres en similar proporción. Los modelos cambian con materiales como el acero, el vidrio o la silicona, y en dimensiones, ya que hay pequeños para amateurs y van subiendo según la experiencia. El costo puede ir de los $10 mil a los $30 mil y se encarecen si añaden vibración. Otra moda son los juguetes con múltiples funciones, por ejemplo, un succionador con vibración y estimulación de clítoris en simultáneo. Una marca que los trabaja es Luxury y rondan los $100 mil.
Además, cobró notoriedad el BDSM, sigla que refiere a prácticas sexuales donde entran en juego los elementos de control y sumisión. La titular de Prazeres señaló que en Rosario viene creciendo el interés por juguetes de este tipo, aunque no se asemeja al consumo que ocurre en ciudades como Córdoba, que parece llevar la delantera. A su vez, Sosa coincidió con ella en que los films de la serie "50 Sombras de Grey" generaron un interés por parte del público en el bondage, el masoquismo y otros juegos. “Fue un despertar desde el maravilloso Christian Grey, abrió cabezas y después de las películas la gente empezó a llevar a cabo algunas fantasías. En Victoria Sexy vienen y compran esposas, pecheras de cuero, velas”, destacó Sosa.
Importaciones y ventas
Al ser consultadas sobre su desempeño comercial, las tres marcas afirmaron haber experimentado una baja en la cantidad de ventas. Este fenómeno se explica, por un lado, en una baja en la capacidad adquisitiva de los clientes que priorizan consumos de primera necesidad u orientados a otros segmentos, pero también a un encarecimiento en la lista de precios que es casi constante. A su vez, los problemas de restricción a importaciones limitaron el ingreso de modelos y marcas, achicando las opciones disponibles que trabajan importadores.
“Ayer un proveedor me contestó que iba a subir los valores de la lista porque no aumentaron en enero, ese fue el argumento. Me da la sensación de que los precios no se rigen por lo que realmente tiene que salir un producto, sino que prima la mentalidad de que hay que aumentar porque sí. En el último tiempo empecé a considerar resignar a algunos proveedores porque si no colaboramos entre todos no se puede salir adelante”, consideró Romina.
Para la titular de Erotic Rosario, el contexto es complejo, y confesó que se enfrentaron en un mismo mes a incrementos del 100% en determinados productos, por ejemplo, en época de elecciones durante el mes de octubre enfrentaron tres subas seguidas del 30% o el 40% cada una. Sin embargo, ponderó la fidelidad de sus clientes que siguen confiando en la marca. “Tenemos atenciones con ellos, les hacemos algún descuento extra o facilidad para pagar en cuotas y mucha de nuestra clientela tiene más de 60 años y mantienen un trato muy fluido con mi papá por una cuestión generacional”, explicó Leda.
Erotic Rosario: 20% de descuento en pago contado efectivo.
Prazeres: 20% de descuento en pago contado efectivo para productos nacionales.