Una treintena de dirigentes radicales rosarinos, algunos de los cuales nunca comulgaron con él, confluyeron el fin de semana en una quinta de Roldán para coordinar y comprometerse en la tarea proselitista en favor del concejal Jorge Boasso, precandidato a intendente de Rosario dentro del Frente Progresista.
El plenario juntó a Boasso, a los rosarinos dispuestos a apoyarlo (casi todos los sectores a excepción de Juan Carlos Millet, ex rector de la Universidad) y a dos promotores de la campaña de Mario Barletta a la Gobernación: el diputado santafesino Darío Boscarol y el titular del Concejo de la capital, José Corral.
Hubo resoluciones en el sentido de organizar un gran acto del 10 al 15 de febrero, con Barletta y Boasso como oradores, probablemente en la sala de Luz y Fuerza (Paraguay al 1100), con todo el cotillón y la mayor presencia institucional posible de la UCR nacional y provincial.
Entre los concurrentes a la quinta (donde probaron un ancho costillar) estuvieron actuales funcionarios provinciales y municipales como Angel Elías, titular del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), y Sebastián Chale, secretario de la Producción del gabinete del intendente Miguel Lifschitz, además del concejal Gonzalo del Cerro, que en elecciones pasadas supo mostrar más afinidad con el socialismo.
Otros que deliberaron fueron el titular del comité departamental, Julio Genesini; la vice (y representante del radicalismo universitario), María Eugenia Schmuck; el presidente de la convención provincial, Julián Galdeano; el ex diputado nacional y dos veces senador provincial Alberto Becani; los ex concejales Patricia Cosgrove y Rafael Samardich; René Bonetto; Guillermo Lacroix; el histórico Aníbal Reynado y el eterno operador entre las sombras Raúl Zuza.
Boasso, de buen semblante y mejor humor por la respuesta a la convocatoria, confesó su intención de que la campaña “sea la empresa de toda la UCR en su conjunto” y destacó lo positivo que resultaría que “en el acto de lanzamiento, previo a la inscripción de listas que vence el 21 de febrero, puedan estar los precandidatos a presidentes Ernesto Sanz y Ricardo Alfonsín; el titular del partido, Angel Rozas, y todos los precandidatos que el radicalismo llevará a las intendencias santafesinas y a senadores por los departamentos”.
¿Lo que viene? Hubo otros análisis más finos, como el avance de las negociaciones que los operadores de Barletta (intendente santafesino que se lanza a la Provincia) mantienen con el ARI (“vamos bien, pero no está cerrada la fórmula con Carlos Comi”), y también las versiones que dan cuenta de que el precandidato socialista Rubén Giustiniani estaría cerca de abrochar el apoyo de la democracia progresista.
Todo avance de Giustiniani que morigere el poder del gobernador Hermes Binner en pos de su delfín Antoniio Bonfatti (ministro de Gobierno y Reforma del Estado) hoy es bien recibido por los dirigentes del radicalismo.
Boasso debió responder por supuestos apoyos que podría cosechar, como de parte de la democracia cristiana y su máxima figura hoy en Rosario, Verónica Baró Graf; y de un sector del PRO opuesto a la concejala Laura Weskamp. Y también por las conversaciones que se le adjudican con justicialistas de 100 Por Ciento Santafesino y el ex afiliado del PDP Agapito Blanco.