Buenos Aires- El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, ratificó hoy que
en la reunión que mantuvo con los dirigentes rurales, la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner dejó en claro que su decisión de enviar al Congreso el proyecto de las
retenciones móviles, no implicaba dar “marcha atrás” en esa
propuesta.
“La Presidenta les planteó que esa era una potestad que tiene el
Poder Ejecutivo” y que la medida se adoptó “con plena convicción”,
puntualizó el funcionario, y señaló que si bien la mandataria subrayó que el tema está ahora
en manos del Congreso, “ella no estaba dando marcha atrás con su opinión, sino que
simplemente trataba de darle una calidad institucional distinta a la decisión”.
Aunque los cuatro representantes de las entidades del agro consideraron
positiva la reapertura del diálogo con el Gobierno, se quejaron de la falta de definiciones
luego de la reunión que mantuvieron con la Presidenta en Casa de Gobierno.
En particular, los dirigentes del campo coincidieron en quejarse de la
renuencia de la jefa de Estado a analizar una posible suspensión de la polémica resolución
125, vinculada a las retenciones móviles a los granos, mientras el asunto se debate en
el Congreso.
En declaraciones a radio 10, el jefe de Gabinete reiteró los duros
conceptos contra el campo que vertió ayer durante la conferencia de prensa que encabezó,
cuando mostró números que indicaron que las exportaciones agropecuarias crecieron en los
primeros cinco meses de 2008, a pesar del paro dispuesto por el sector.
“Todos los datos objetivos parecen darle la razón al Gobierno: el
campo no ha crecido en la historia argentina lo que ha crecido y desarrollado en los últimos
años y el Gobierno, además, siempre impulsó esas políticas”,
destacó.
Fernández insistió en que “los cortes de ruta no funcionaron para
que llegaran los cereales a los puertos pero sí para desabastecer” y consideró esto
“muy llamativo porque el lock out tenía como objetivo la no
comercialización”.
“La medida parece que el único destinatario que tuvo fueron los
argentinos”, recriminó el jefe de Gabinete, y reiteró que, a juicio de la Casa Rosada,
durante el paro agropecuario “se le ha hecho daño a los argentinos”.
Asimismo, volvió a juzgar incomprensible que el vicepresidente Julio Cobos
haya mantenido una reunión con tres gobernadores enfrentados a la Casa Rosada -Hermes Binner
(Santa Fe), Juan Schiaretti (Córdoba) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis)-, para analizar
el tema de las retenciones móviles a los granos.
“Honestamente no entendemos muy bien el sentido de la convocatoria
que ha formulado. Lo digo esto con el máximo respeto, porque sabe Cobos el aprecio que le
tengo”, remarcó Fernández.
Añadió que éste “es un tema que ni siquiera se está debatiendo en el
Senado, y si se estuviera debatiendo en el Senado es un tema que deben encarar los senadores,
que son parte del Poder Legislativo”.
“Si el Senado de la Nación avanzara en una decisión de convocar a
actores en este problema, debiera ser una decisión convocada por los senadores, no por el
vicepresidente que es parte del Poder Ejecutivo”, finalizó.