La presidenta de los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner, dijo esta tarde que a ocho
meses de estar al frente de la administración del país no se arrepiente de nada, y
que volvería a hacer todas y cada una de las cosas que hizo desde que está al frente de la
administración del país, incluso, confesó que volvería a a impulsar las retenciones, como lo hizo
con la resolución 125.
En una de las preguntas que abrió el fuego de la confetencia de prensa en el salón de la Quinta
de Olivos, la presidenta disparó que “en toda mi vida política volvería a hacer todas y cada
una de las cosas que hice, es más volvería a impulsar las retenciones, como lo hice con la
resolución 125”.
Entre otras cosas también señaló que la agenda del bicentenario siempre estuvo abierta a todos
los sectores, en referencia al reciente conflicto agrario desatado en a principios de marzo, que
duró más de cien días. Además, hizo hincapié en que la unidad es el objetivo para lograr un país
diferente.
Con respecto a los controvertidos índices del Indec, la jefa de Estado explicó que
“el tema del Indec fue manejado políticamente y mediáticamente” y
resaltó la contradicción de que los alimentos registran subas mayores en los países vecinos,
pero índices de inflación menores, en comparación con la Argentina.
“En los países vecinos, donde los salarios son menores a los de la
Argentina, se registran precios de alimentos mayores y la inflación sin embargo da menos” que
en nuestro país.
Cuando fue interrogada acerca de los comentarios de una doble gobernación junto a su marido,
respondió que “para los medios, la que iba a ser la presidenta en el 2003 era yo, porque
Néstor era un pusilánime que iba a ser manejado por la anterior gestión. Por eses entonces
“la que hubiera dado órdenes al presidente en ese momento era yo, o sea que los comentarios
sobre doble gobierno hubieran sido al revés”.
Tampoco faltó oportunidad para hablar del criticado secretario de Comercio
Interior, Guillermo Moreno.
Con respecto a ese tema señaló que “no define el rol de un
Gobierno”, y consideró que esa apreciación “es reduccionista” y
"demasiado periodística la apreciación de que tal o cual persona sea la causante de tal
o cual problema. Lo importante es que desempeñe honesta, laboriosa y eficazmente las decisiones que
emana de la Presidencia”, mencionó Cristina, y recordó que “la que decide su
continuidad o no es la presidenta”.
Con respecto al voto negativo del vicepresidente Julio Cobos indicó que “hay que
desdramatizar y cada uno es responsable de las dediciones que toma, no me corresponde adjetivar
sobre la decisión del vicepresidente” y al ser consultada para saber si lo
consideraba "un traidor" sólo se limitó a decir que “yo tengo mucho respeto por las
instituciones, nada más...”.
Sobre derechos humanos y también Obama
Durante la primera conferencia de prensa desde que llegó al poder, Fernández de Kirchner se
mostró sorprendida porque “que por ejemplo hoy sea candidato a presidente de los Estados
Unidos un hombre de color, como el senador Obama, alguien que me ha soprendido por su
perosonalidad, su discurso, su forma de enfocar las cosas, revela” la evolución en el país
del norte “donde alguien podía ser asesinado años atrás por ser de la comunidad de
color”.
Sin mencionar al candidato republicano, John Mc Cain, la presidenta remarcó que “mas
allá de los resultados, es realmente admirable que hoy este compitiendo por uno de los dos partidos
más importantes del país un hombre de color”.
La presidenta afirmó también que la Argentina “es mirada como ejemplo por el respeto
irrestricto a los derechos humanos”.
Fernández de Kirchner recordó “la condena a quien fuera el amo y señor del Tercer
Cuerpo (del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez) y ahora lo de (Domingo) Bussi” acerca de los
que “creo que también es parte de una calidad institucional y de un prestigio”.
“La República Argentina es mirada como ejemplar por el respeto irrestricto a los
derechos humanos”, aunque “me gustaría que nos admiraran por otras cosas, creo que
estamos cumpliendo con una deuda, no solamnete con la Argentina sino un modo de ver y vivir que nos
debe universalizar”, manifestó la primera mandataria.