Pico Truncado.-
La presidenta Cristina Fernández defendió hoy el manejo de los fondos de
Santa Cruz durante la gestión como gobernador de su esposo Néstor Kirchner, al destacar
que parte de ellos “ha permitido” poner en pie una nueva planta cementera en
Pico Truncado, que fue inaugurada esta tarde.
“Los fondos que ahorramos los santacruceños del pago de nuestras
regalías hidrocarburíferas, los fondos de Santa Cruz que alguna vez se pusieran en duda, una
parte de esos fondos es la que ha permitido que esta fábrica esté en pie”, afirmó la
presidenta.
Durante un acto en la localidad santacruceña de Pico Truncado, Fernández
precisó que “además de empresarios nacionales comprometidos con el país y políticas
estatales macroeconómicas, también fue necesario otra cosa que la participación de la
inversión pública con fondos públicos”.
Según cifras oficiales, la suma recibida por regalías petroleras por parte
de Santa Cruz es de 554 millones de dólares, aunque diversos dirigentes opositores dicen que
esa cifra habría trepado con el tiempo a cerca de mil millones.
La presidenta, durante su discurso, recordó que la planta cementera es un
proyecto de vieja data, que tenía poco más de veinte años.
“Estas son las esperanzas, las ilusiones de miles de santacruceños,
que hoy ven concretado uno de los mayores logros que podemos exhibir. Cuando llegué en 1976 a
vivir aquí ya se hablaba de la necesidad de la cementera, que es agregar valor, porque es
madre de industrias”, argumentó.
El establecimiento, ubicado a 750 kilómetros al norte de Río Gallegos,
demandó una inversión de 142 millones de dólares, financiados con parte de esas regalías
petroleras, y dará trabajo a poco más de 300 personas.
Puntualizó que la nueva planta significa “agregar valor a los
recursos naturales y dar trabajo; es el país digno y decente que estamos construyendo y para
hacerlo fue necesario empresarios que creyeran” en la Argentina.
La presidenta defendió el destino de las regalías petroleras santacruceñas
al asegurar que para la obra “fue necesario la participación de la inversión pública
con fondos que, permítanme decir con mucho orgullo, ahorraron los santacruceños con pago de
regalías hidrocarburíferas, que decían que eran fondos fantasmas”.
“Una parte de esos fondos permitió poner en pie esta fábrica de
cemento”, destacó.
Acotó que “siempre me pareció muy curioso que en un país donde se
habían llevado todo, donde nadie podía dar cuenta de lo que faltaba, un hombre, que gobernó
esta provincia doce años (por Kirchner) y que gobernó el país con sus convicciones e ideas,
había ahorrado lo que otros no podían explicar”, argumentó.
Recordó que poco más de diez provincias había recibido fondos en concepto
de regalías petroleras (durante el menemismo) y que “siempre me llamó la atención que
se le demandara justamente al que guardó y ahorró, para tener futuro para sus
comprovincianos, y nada se le preguntara a los que habían gastado saldos iguales y que
estaban endeudadas con altos índices de desocupación”.
Concluyó en que “la historia siempre hace lugar a la esperanza y
fundamentalmente a la verdad, porque siempre sostuvimos la necesidad de ahorrar, de cuidar y
de administrar correctamente”.
La fábrica, puntualizó Fernández, permitirá exportar cemento a Chile,
Ecuador y Sudáfrica.
“Este es el país de los argentinos y no como muchas veces nos quieren relatar,
que es de enfrentamientos y antagonismos”, subrayó, en el acto de inauguración, donde
participó también el gobernador Daniel Peralta y funcionarios nacionales, provinciales
y municipales.
Reseñó que entre los gestores de la obra figuró el ex gobernador
santacruceño, el peronista Sergio Acevedo, quien el año pasado debió dejar su cargo, como
fruto de una dura crisis política y pelea con funcionarios nacionales kirchneristas.
“Durante la gestión del doctor Acevedo se llevó finalmente adelante
la tarea”, afirmó la presidenta.