La alarma política sonó en Santa Fe tras las declaraciones del ex presidente
Eduardo Duhalde al incluir al gobernador Hermes Binner como un potencial aliado para las elecciones
de 2011 y posible sucesor de Cristina Fernández de Kirchner. El encargado de despejar las dudas fue
el ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti. "Con Duhalde ni siquiera podemos compartir el equipo de
fútbol", replicó, contundente, el funcionario socialista.
El miércoles, en una de las reuniones que viene realizando para agrupar a
dirigentes anti K, Duhalde dramatizó frente a su auditorio netamente porteño. "Es imposible que el
peronismo supere el 51 por ciento en 2011", dijo el ex presidente, y agregó que el PJ tendrá que
tejer alianzas ante una eventual segunda vuelta. Fue allí donde el caudillo bonaerense tiró el
mensaje que erizó la piel de los socialistas: "No ataquen al gobernador santafesino (por Binner),
al vicepresidente (Julio Cobos) o al jefe de Gobierno porteño (Mauricio Macri), porque solos no
alcanzamos".
Consultado por Radio Dos sobre los dichos del ex presidente, Bonfatti fue
tajante: "No creemos en los amontonamientos y con Duhalde ni siquiera podemos compartir el equipo
de fútbol".
Luego, Bonfatti —el funcionario más cercano al gobernador
socialista— trató de despegarse de la entente que está armando Duhalde para dar batalla a los
Kirchner, sus antiguos socios. "No tuvimos contactos con él, uno acepta que pueda ser valorada la
figura de Binner pero no llegar a un entendimiento político. Siempre entendimos eso con aquellos
con los que compartimos ideas y valores y estamos lejos de compartirlo con Duhalde", señaló el
ministro de Gobierno.
Después de la salida radial, Bonfatti se escudó en el silencio, pasó la tarde
acompañando al gobernador en distintos actos en la Casa de Gobierno y eludió cualquier otro
contacto con la prensa.
Previamente, el ministro de Gobierno también dedicó algunos párrafos sobre la
gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: "No hay un proyecto de Nación, nos
preocupa a todos porque si les va mal a ellos nos va mal a todos. Noto que hay indecisiones y que
no hay avances en temas cruciales. No hay diálogo y eso creo que es lo más negativo".
Duhalde, después del voto "no positivo" de Cobos, se encuentra un tanto excitado
y busca enlazar a varios dirigentes con imagen social positiva, entre los que figura Binner. Pero,
si quedaban algunas dudas sobre la lejanía del socialismo con el proyecto del bonaerense, ayer el
propio Bonfatti se encargó de poner la cosas en su lugar, que es bien lejos del pensamiento que
encarna Duhalde.
En torno al fracaso
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, calificó ayer a Eduardo Duhalde
como "un militante de la Argentina del fracaso", y le atribuyó "especulaciones exclusivamente
mezquinas", cuando advirtió sobre una posible derrota del oficialismo en el 2011. Para Randazzo,
"lo más oportuno sería" que Duhalde "deje espacio a otras generaciones".