Mientras el oficialismo en la Cámara de Diputados confía en concretar mañana la
aprobación en comisión del proyecto de reestatización de Aerolíneas Argentinas, desde la oposición
se insiste en cuestionar al gobierno por dicha iniciativa y en sostener un proyecto
alternativo.
Ello, no obstante trascender que el oficialismo analiza
modificaciones en el proyecto girado por el Poder Ejecutivo, eliminando la posibilidad de una
privatización parcial de la aerolínea de bandera.
El cuestionamiento opositor fundamental pasa por considerar
innecesaria la reestatización de Arsa-Austral en la cual el Estado argentino debe absorber una
deuda que ronda los 900 millones de dólares contraída por el hasta ahora accionista principal, el
grupo español Marsans.
Diputados del PRO, la UCR, la Coalición Cívica, y algunos
justicialistas disidentes podrían coincidir en la alternativa de declarar en quiebra a Aerolíneas y
crear una nueva empresa.
Al respecto, el presidente del bloque del PRO en Diputados,
Federico Pinedo, insistió en señalar que "la compra de Aerolíneas implica que las deudas pasan al
Estado, es decir se cargan sobre las espaldas de los ciudadanos".
"Aerolíneas le debe plata a mucha gente, proveedores, y al
propio Estado, es cara y parece que está inflada" refirió Pinedo y cuestionó al gobierno porque "en
su momento no avaló balances que presentó el socio español, y ahora el secretario de Transporte
plantea la aprobación del proyecto de reestatización con semejante deuda".
En tanto, el jefe del bloque oficialista en Diputados,
Agustín Rossi, confirmó que la bancada kirchnerista se reunirá hoy para unificar criterios, y
ratificó que habrá cambios en el proyecto del gobierno.
Funcionarios, legisladores oficialistas y los gremios del
sector sostienen que debe avanzarse en la valuación de las compañías, tarea que esta a cargo de una
comisión transitoria, para justipreciar el costo de transferencia de las acciones de Arsa-Austral
en manos de Interinvest (controlada por Marsans).
Sostienen que, a partir de ello, la deuda bajará
significativamente y que en todo momento el propio Congreso controlará los pasos a seguir.
Se oponen a formalizar la quiebra por las consecuencias
económicas, financieras y operativas que ello traería aparejado, para el propio Estado en tanto
socio minoritario y también acreedor importante de Arsa, para los mas de 9 mil empleados de la
compañía, los proveedores de aviones y materiales, y para quienes adquirieron pasajes por
anticipado.
Legisladores oficialistas consideran que la reestatización de Aerolíneas y
Austral es "lo más viable" para garantizar el servicio y los puestos de trabajo, y esperan que esta
semana el proyecto, con modificaciones, se pueda tratar en el recinto de la Cámara baja.